Conín a 448 años de su muerte

El Cacique y Pochtecatl (Comerciante) Conín

El día 8 de febrero de 2019, Conín cumplió 448 años de haber fallecido en el Querétaro colonial del siglo XVI.

La historia nos relata que huyó de la conquista española en el año 1521, emigrando desde su tierra natal Nopala, en el actual Estado de Hidalgo.

Dedicado al oficio de comerciante, Conín, que en el idioma otomí significa “ruido”, llego a estas tierras chichimecas donde ofrecía su mercancía de mantas hechas con hilo de maguey, pieles y sal.

Acompañado de su familia, deudos y amigos hizo residencia en el hoy pueblo de La Cañada, cabecera municipal de El Marqués, donde se encuentra un cerro con cuevas y muy cerca de donde está un arroyo.

Este lugar es una peña que recibe el nombre de “El Cerro de la Cruz” o “El Cerro del Bautisterio”, además de que en tiempos ancestrales también se le conocía como “El Cerro de la Ardilla”.

Conín simpatizó con los chichimecas del territorio por su prudencia y don de mando, llegando a ser el cacique de esta región a la cual nombró “Andamaxey”, que en su lengua natal significa “el mayor juego de pelota”.

Anteriormente Moctezuma Ilhuicamina, gran señor de los mexicas o aztecas, en el año de 1446 le llamó “Tlaxco”, palabra que en el idioma náhuatl se traduce como “lugar donde se juega a la pelota”, en virtud de que su aspecto geográfico semejaba una enorme cancha donde nuestros antiguos indígenas practicaban ese deporte milenario.

Siendo el año de 1529, el encomendero español Don Hernando Pérez de Bocanegra llegó a este territorio para proponerle al indio Conín la fundación pacífica y civilizada de un pueblo que recibiría las bondades de la colonización.

Conín aceptó gustosamente el acuerdo y después se le nombró a este fértil territorio con el nombre de “Queréndaro” o “lugar de peñas donde se juega a la pelota”, debido a que esta palabra provenía de los indígenas purépechas que acompañaban al ilustre visitante español de escasos veinticinco años de edad.

El Juego de Pelota

Después, ese vocablo se transformó en “Querétaro”, para mayor comodidad en su pronunciación, quedando hasta nuestros días de esa manera.

Acto seguido, Don Hernando y Conín procedieron a la evangelización del territorio construyendo la hoy Iglesia Chiquita de La Cañada, donde fueron bautizadas las primeras huestes indígenas y el mismo Conín, quien recibió el nombre de Hernando de Tapia.

Conín fue un líder de su época, un hombre que gobernó con paciencia y sabiduría la situación crítica del choque entre mexicanos y españoles de su tiempo.

Por ello, fue nombrado en 1531 por la Real Audiencia de México como Capitán General de Chichimecas y después Primer Gobernador Vitalicio, buscando el mejor bienestar para el mayor número de personas.

Logró elevar el progreso de nuestro Querétaro colonial construyendo iglesias y hospitales, haciendo ríos y puentes, calles y campos de siembra.

Luego de cuatro décadas procurando la concordia y la paz entre indios y españoles, murió en 1571 y fue enterrado con los honores de una fastuosa ceremonia, en el templo de San Francisco de Asís de nuestra ciudad capital.

Templo de San Francisco de Asís en Querétaro