Palacio Daming en Xian

 

Pronto estará abierto el Parque de las Ruinas del Palacio Daming, un lugar con 1,300 años de historia de la antigua ciudad de Xi’an, que se prevé se convierta en un espectáculo único del país.

“La preservación de las ruinas grandes constituye un elemento importante pero complicado de la protección del patrimonio cultural. Existen numerosas ruinas en proceso de restauración que ocupan vastas zonas, a menudo localizadas a diferentes niveles bajo tierra.

Construcción y transacción

Representación Artística del Palacio Daming en Xi’an

 

Xi’an, conocida durante la dinastía Tang (618-907) como Chang’an, es la actual capital de la provincia de Shaanxi y en su momento de máximo esplendor lo fue también del país. Éste era el punto de partida de la Ruta de la Seda y la primera urbe del mundo cuya población superó el millón de habitantes.

Construido en el siglo VII, el Palacio fue el recinto imperial más conocido de la dinastía Tang, en el que vivieron y gobernaron 17 de los 21 emperadores de esa casta, y se le consideró la “Cumbre de los complejos palaciegos de China”. La región de las ruinas de Daming, que abarca 3.2 km2, 4.5 veces la superficie de la Ciudad Prohibida en Beijing y ocho la del área del Museo del Louvre (Francia), fue puesta bajo protección nacional de China en 1961. Debido a que las ruinas se encuentran bajo tierra, en el lugar se ha prohibido la construcción a gran escala y tampoco se pueden establecer instalaciones de descarga de agua y tuberías. “En temporada de lluvias, la zona se inunda y las aguas residuales no pueden ser evacuadas, por lo que en verano es normal que haya mal olor.

A mediados de la década de los 90 del siglo pasado se aceleró la urbanización de Xi’an y el área urbana se expandió considerablemente. La ciudad ha tendido ya su tercera circunvalación, pero la región de las ruinas del Palacio Daming, ubicada dentro del segundo anillo, se ha mantenido intacta. “El cambio significativo está en el crecimiento de la población. El área donde se ubica el Palacio no es grande, pero su densidad poblacional es la más alta de toda la ciudad”.

Xi’an, con una historia de 3,100 años, fue la capital de 13 dinastías y en ella se conservan aún bajo tierra numerosos sitios históricos, además del Palacio Daming, como las ruinas de la Gran Muralla de la dinastía Han (202 a.n.e. - 220 d.n.e.) y el Palacio Epang, de la dinastía Qin (221 a.n.e. - 206 a.n.e.). En total, los vestigios abarcan un área superior a los 108 km2, equivalente a una décima parte de la superficie total de Xi’an.

Para proteger el patrimonio cultural, antes de la ejecución de los proyectos constructivos municipales, incluyendo los pasos subterráneos, las autoridades deben presentar un informe a la Administración Estatal del Patrimonio Cultural. Con la expansión del área urbana, las principales ruinas se han convertido en el centro de la ciudad y constituyen un problema inevitable para las construcciones.

“En el pasado intentamos cambiar la fisonomía de la zona de las edificaciones históricas, pero fue imposible por el escaso desarrollo económico.

Antigüedad y modernidad sin fisuras

Como el Palacio de Daming fue el más lujoso de la historia de China, la gente todavía discute los pormenores del plan. “Para mantener la integridad del sitio, no se permite la construcción en la región de las ruinas, ya que los trabajos arqueológicos todavía no han concluido. La excavación arqueológica debe ser tenida en cuenta por cada obra que se vaya a edificar”, explicó Zhang Jinqiu, reconocida arquitecta y diseñadora jefa de la Puerta de Danfeng, donde se encuentra la entrada principal del Palacio Daming.

A excepción de las ruinas subterráneas que se encuentran en proceso de excavación, los edificios por encima del nivel del suelo fueron destruidos en las guerras del siglo X, y las partes que lograron sobrevivir a aquellos conflictos resultaron dañadas en los últimos años, por lo que actualmente sólo quedan las bases de algunas de ellas.

“Por un lado, se espera que las ruinas del Palacio Daming puedan reflejar el esplendor de la dinastía Tang; por el otro, que se conviertan en un espectáculo atractivo de una ciudad moderna”.

La Puerta de Danfeng, construida a un costo de 130 millones de yuanes, comunica la modernidad con la antigüedad. Zhang Jinqiu, quien a lo largo de 30 años ha participado en la investigación y el diseño de la arquitectura a estilo de la dinastía Tang, sostiene que la arquitectura antigua debe integrarse en el entorno actual de la ciudad.

“La escala, mediciones y forma de la Puerta respetan estrictamente el estilo de Tang”, aseguró Zhang Jinqiu. En realidad, esa edificación es un museo desde el que los visitantes tienen una vista panorámica de la excavación arqueológica de las ruinas de la antigua Puerta Danfeng. Para proteger ese escenario, el nuevo edificio se encuentra a 0.6 metros del original y se puede desmontar fácilmente cuando las excavaciones arqueológicas lo requieran.

El diseño del Palacio añade una capa de tierra de dos metros de espesor sobre la fundación de la tierra apisonada. En base a esto, algunas estructuras de acero removibles permiten mostrar la estructura del Palacio y se pueden plantar árboles y hierba de la dinastía Tang sobre la plataforma para indicar las huellas históricas.

El Parque de las Ruinas del Palacio Daming, en tanto, parece un “pulmón verde” de Xi’an, con más del 70% de su superficie cubierta de árboles. El administrador del lugar espera que desempeñe un papel similar al Parque Central de Nueva York, aliviando el efecto de isla de calor urbano de la ciudad, bajando las temperaturas y filtrando el aire.

“El Palacio Daming es un edificio ejemplar y un hito de la historia china, con un enorme valor económico que se hará evidente en el futuro. Es un modelo para la protección del patrimonio cultural”.