El Castillo de Bamburg

El Castillo de Bamburgh

 

A unos 85 kilómetros de Newcastle-upon-Tyne se erige el maravilloso castillo de Bamburgh, con una impresionante historia. Se alza sobre una alta roca en la costa del Mar del Norte. Debido a su ubicación, fue uno de los grandes bastiones de la defensa de Inglaterra, tanto por tierra como por mar. Si bien se cree que los primeros restos datan del siglo VI, muchos han encontrado a su alrededor yacimientos de la Edad del Hierro.

Ya en el siglo VI el clérigo Nennius recogió por escrito que Bamburgh era un importante bastión para los reyes ingleses. Fue en este mismo siglo cuando los anglosajones dominaron a los celtas. Bamburgh siguió siendo ocupado por los señores de Saxon durante el siglo IX mientras era atacado por los vikingos, hasta el siglo XI con la invasión de los normandos.

El castillo se convirtió entonces en el centro administrativo de los señores del norte de Northumbria. Cuando Henry Percy se hizo señor de esta región en el siglo XIV, la administración se trasladó al castillo de Percy en Ainwick.

Castillo de Bamburgh desde la costa

Bamburgh siguió siendo un lugar de defensa y de encarcelamiento, así como un refugio para los marineros que naufragaban en sus costas. Llegó a servir como alerta antes de que fuera construido el faro de las islas Fairne. En 1464 sufrió graves daños ante los ataques enemigos y permaneció casi en ruinas hasta que no fue vendido a un ciudadano privado. John Sharpo comenzó su restauración en el siglo XVIII y lo vendió a Lord Armstrong en el siglo XIX. Desde entonces, el castillo se ha mantenido bajo la propiedad de la familia Armstrong.

Atardecer en Northumbria