Castillo de Carcassonne, Francia

Carcasona la Ciudad Medieval Amurallada

 

La ciudad fortificada de Carcasona, en francés Cité de Carcassonne, es un conjunto arquitectónico medieval de gran belleza. Como si de un cuento de princesas se tratara, murallas, torres y almenas rodean esta ciudad de alma fronteriza.

Carcasona está situada al sur de Francia, a medio camino entre Tolouse y Perpiñan, en el departamento de Aude, del que es capital.

Historia

El lugar está habitado desde la edad del hierro. Íberos Languedocienses y después celtas de la tribu de los volcas se establecen por estas tierras construyendo en el siglo VI a.C. la primera construcción sobre la loma del montículo; un Oppidum para proteger zona y controlar la explotación de la mina de oro de Salsigne.

En el año 122 a.C. el imperio romano comienza la conquista de la Galia, quedando Carcasona dentro de la provincia de Galia Narbonensis con el nombre de Colonia Julia Carcaso. Durante el control romano la colonia experimenta un gran auge económico. En el siglo III d.C., ante la amenaza de las invasiones bárbaras, la ciudad mejora considerablemente las murallas.

En el siglo V d.C, una vez consolidada la caída del imperio romano, Carcasona es conquistada y pasa a formar parte del reino visigodo de Tolosa. Durante este periodo continua el proceso de fortificación debido a la nueva situación como puesto fronterizo, lo que la protege de diversos asedios francos.

La invasión musulmana de la península ibérica llega hasta la misma Carcasona, que cae bajo su dominio en el año 725 d.C., aunque este solo dura 27 años. En el 752 d.C. los francos toman la ciudad y refuerzan de nuevo las fortificaciones al ser de nuevo puesto fronterizo.

Bajo control franco la ciudad se convierte en condado, habiendo luchas por el poder por diversas familias de nobles, entre ellas algunas de Aragón. Una vez más las murallas con reforzadas, construyéndose en este periodo una catedral y un castillo. En el siglo X d.C. el catarismo comienza a asentarse en la región, lo que produce que en año 1,208 d.C. el papa Inocencio III decrete la Cruzada albigense. Carcasona cae ante los cruzados un año después, acabando en manos del rey de Francia Luis IX. Esta manda construir una segunda muralla ante las reclamaciones aragonesas de la ciudad. Esta amenaza marca un tiempo de continuas mejoras.

En 1,258 d.C. el tratado de Cobeil entre Francia y Aragón fija la frontera cerca de Carcasona, que es una vez mas zona fronteriza.

Entre el siglo XVI y XVII la ciudad es escenario de las guerras de religión en Francia, siendo atacada por parte de los protestantes.

Finalizada la guerra de los 30 años entre Francia y España en 1,638 d.C., el Rosellón pasa a formar parte de Francia, relevando a Carcasona como puesto fronterizo, papel que lleva asumiendo desde la caída del imperio romano. Este hecho lleva a la ciudad fortificada a un declive progresivo en los siguientes siglos, siendo abandonada a principios del siglo XIX d.C.

El romanticismo de finales del siglo XIX d.C. recupera la ciudad amurallada con la restauración realizada por el arquitecto Eugène Viollet-le-Duc, no exenta de polémica. A día de hoy la ciudad fortificada de Carcasona es un punto turístico clave del sur de Francia y es declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1,997 d.C.

Qué Ver En Carcasona

El conjunto arquitectónico medieval de Carcasona es una visita obligatoria si se recorre el sur este de Francia. Por su proximidad a España es muy habitual las excursiones de un día desde la provincia de Girona o Lleida.

La ciudad amurallada es un destino muy preparado para el turismo. Hoteles, restaurante y tiendas de todos los tipos abundan en sus calles. Dentro de las murallas las calles son peatonales, disponiendo de un parking gratuito en la puerta de Narbona. No es necesario obtener ningún tipo de entrada ni existe horario para recorres sus calles, siendo accesibles en silla de ruedas y con carro de bebé. Media jornada es suficiente para recorrer las murallas y callejear en un tranquilo paseo.

Los puntos más interesantes para la visita son:

Doble Muralla

 

Doble muralla y torres: dos murallas concéntricas separadas por una liza y 52 torres de vigilancia divididas en ambas murallas forman el sistema defensivo. El perímetro total es de 3 kilómetros. Almenas y merlones rematan la parte alta de ambas murallas.

Puerta Narbona

 

Puerta de Narbona: situada en la parte oriental de la ciudad es la puerta de acceso principal. Construida en el año 1,280 d.C., tiene de dos enormes torres de tres plantas. La puerta esta reforzada con un doble rastrillo y protegida por matacanes y troneras para su mejor defensa.

Puerta Aude

 

Puerta de Aude: situada en la parte occidental de la ciudad es la puerta que da acceso desde el río Aude. Tiene una barbacana, un castillete y un enorme matacán. Fue construida en el siglo III d.C. sobre la antigua muralla visigoda.

Castillo Condal

 

Castillo Condal: situado en la parte occidental de la ciudad queda adosado a la única muralla construido sobre esa zona. El castillo fue construido en el año 1,130 d.C. y remodelado entre los años 1,228 d.C y 1,239 d.C. Una barbacana y una muralla vigilan la entrada al puente construido sobre un enorme foso. Nueve torres de cuatro plantas refuerzan la defensa.

Basílica de Saint-Nazaire

 

Basílica de Saint-Nazaire: construida en piedra arenisca en el siglo XI es estilo románico, aunque ampliada en estilo gótico entre los siglos XIII d.C. y XIV d.C.