Titanomaquia

La Guerra de los Titanes

 

Varios poetas escribieron sobre el conflicto entre los titanes griegos y los olímpicos, de la mayoría solo se conocen fragmentos o menciones en algunas obras, el único que ha sobrevivido es el que se le atribuye a Hesíodo, Teogonía. Según la obra de Hesíodo durante la guerra para apoderarse del cosmos los titanes se ubicaron en el monte Otris mientras Zeus y sus hermanos lo hicieron en el monte Olimpo.

A los diez años de conflicto Zeus envió contra sus enemigos a los Hecatónquiros, que eran gigantes de cien manos y cincuenta rostros, y utilizando el poder del rayo, que le fue otorgado pos los cíclopes, derrotó a los titanes y los confinó en el Tártaro.

La historia contada por Apolodoro tiene diferencias con la de Hesíodo. Según este mitógrafo los titanes eran trece, incluyendo a la titánide Dione. Todos los titanes, no solo Crono, atacaron a Urano, hasta que Crono logró castrarlo. Entonces los titanes eligieron a Crono como su líder.

Cuando Zeus llegó a adulto pudo lograr que Crono vomitara a sus hermanos con la ayuda de Metis. Gea le recomendó que liberara a los cíclopes y a los hecatónquiros para que fueran sus aliados. Los ciclopes le dieron a Zeus el rayo, a Poseidón el tridente, a Hades el casco y así armados derrotaron a los titanes y los enviaron al Tártaro dejando como custodias a los hecatónquiros.

No todos los titanes fueron enviados al Tártaro. Océano no participó en la guerra y por eso quedó libre. Según Hesíodo Océano envió a sus hijas a luchar al lado de Zeus contra los titanes. Helios, el sol, a pesar de haber tomado parte en la guerra quedó libre conduciendo su carroza por los cielos.