5. Asteroide

 

Hace 65 millones de años, un asteroide de unos 11 km de diámetro comenzó a llevar una trayectoria de caía hacia nuestro planeta, que estaba dominado por los dinosaurios, una forma de vida que llevaba al menos 160 millones de años sobre la faz de la Tierra.

El asteroide consiguió atravesar nuestra atmósfera sin destruirse. Cayó en la actual región del Yucatán, en México, justo donde floreció la cultura maya entre el 2,000 a.C. y el -1,546 d.C. Aún es visible el cráter que dejó, de unos 200 km de diámetro.

Cuando el asteroide golpeó la Tierra, millones de toneladas de roca fundida se alzó hacia la atmósfera, algunas de ellas consiguieron llegar a la mitad de la distancia que separa la Tierra de la Luna. Poco después, todo este material incandescente caería sobre nuestro planeta, incendiando gran parte del mismo.

Pero lo peor estaba por llegar. El impacto provocó que una gran nube de polvo se levantara y alcanzara la alta atmósfera, una nube semejante a la que pueden levantar más de cien grandes volcanes a la vez. La nube cubrió todo el planeta y la luz del Sol, ya no pudo pasar. Durante meses o tal vez durante años, el Sol se dejó de ver. Las plantas comenzaron a morir, luego los herbívoros y más tarde los grandes carnívoros.

La vida prácticamente llegó a su fin, pero se pudieron salvar de tal hecatombe los animales más pequeños. En ese momento los mamíferos que no podían progresar por el dominio de los dinosaurios comenzaban a aparecer, eran como pequeños roedores. Algunos científicos, piensan, que, si no hubiera llegado a impactar aquel asteroide contra la Tierra, la especie humana no habría surgido jamás, pues el poder absoluto estaba en manos de los dinosaurios.

Otros grandes asteroides han chocado contra la Tierra y han puesto en jaque la vida en nuestro planeta. Hemos de hacer programas para desviar a los asteroides del camino de la Tierra, porque tarde o temprano volverán a impactar contra nuestro planeta. Ya se están preparando programas espaciales para ello, pero el tiempo es oro. Hay varias formas de hacerlo por ejemplo colocando una nave en un asteroide y con la fuerza de propulsión de ésta, desviarlo, también adosando una nave al asteroide y desplegando una gran vela que sea arrastrada por el viento solar o bombardeándolo sin destruirlo. Este es el mayor peligro que la Tierra tiene hoy en día y lo seguirá teniendo por siempre.

Todas estas catástrofes han ocurrido sin estar el hombre sobre la Tierra. Ha habido grandes cambios y el hombre no puso su mano.