Los tipos de telares y sus áreas geográficas

Fig. 3. Telar de marco egipcio. Imagen procedente de http://www.egiptoforo.com.

 

El telar de suelo, que continuó utilizándose en las mismas áreas geográficas que en el periodo Neolítico, apenas varió. En el área egipcia, de donde proviene la mayoría de la información sobre este telar, vemos que entre el Predinástico y el periodo Dinástico Antiguo quedó configurado el telar de suelo, de tal manera que no varió a lo largo de su historia. Fue el único tipo de telar empleado hasta el siglo XV a. C., cuando se introduce el telar de marco, del que trataremos más adelante, concretamente se incorporó en la Dinastía XVIII (KOHEN 2006:114-116).

El telar de pesas en este periodo sufre una serie de mejoras técnicas, encaminadas a la realización de mejores tejidos, con entramados más elaborados, junto a una serie de innovaciones tecnológicas encaminadas a conseguir realizar tejidos más largos, como muestran las evidencias arqueológicas conservadas de este tipo de telar (BARBER 1991:105-113).

El ámbito geográfico donde se utilizó este tipo de telar se amplió, llegando también a Egipto, introducido por los conquistadores macedónicos en el siglo IV a. C. Una excepción más antigua, para el ámbito egipcio en el uso de este telar de pesas, se dió en el tell-el Ghaba, situado en la llanura costera al norte del Sinaí, donde se encontraba un puesto de frontera egipcio entre los siglos VII y VI a. C., en el que se localizaron pesas de telar (KOHEN 2006:116-119).

 

Para ganar longitud en el telar de pesas, tenemos otras propuestas en un diminuto frasco de aceite de Corinto, un arybalos, fechado en el 600 a.C., en el que se nos muestra una escena del famoso concurso de tejidos, en el que participaron Atenea y Aracne, donde la tejedora de la derecha llevaba en sus pies unos zuecos, a modo de altas plataformas, que le proporciona la altura extra que necesita para manejar telares más altos, para obtener tejidos más largos. La otra tejedora, que se sitúa a la izquierda del telar, empleó otro método para lograr la altura extra necesaria para tejer en un telar de una altura superior a la convencional, usando una banqueta. Otra solución que se dio al problema de obtener tejidos más largos nos la proporcionan las tejedoras de la Cultura Hallstática, que cavaron trincheras justo en la zona donde caen las pesas del telar, para ganar en el largo de la urdimbre, como podemos ver en la urna de Sopron, localizada en Hungría, ya dentro de la Edad del Hierro.

Pero la innovación técnica definitiva, para solucionar este problema en el telar de pesas, fue la creación de una barra giratoria en la parte superior del telar, consiguiendo que la barra de urdimbre o travesaño girase sobre sí misma, enrollando el tejido a medida que este era realizado, para ir acumulando el material tejido y poder continuar trabajando.

Los lizos también forman una parte fundamental en la realización del tejido, aparte de ser una importante innovación técnica, que permiten la realización de distintos tipos de entramados en el tejido (BARBER 1991:105-113).

Parece que el telar de marco fue un invento de la zona Siria y Palestina pasando desde allí a Egipto en la Dinastía XVIII (ALFARO 1984:92-94). Las hipótesis de su introducción en Egipto son varias, por un lado este telar sería introducido en la zona egipcia por los hicsos, en el Segundo Periodo Intermedio o, tal vez, por artesanos sirios o palestinos en el Reino Nuevo. También se plantea la hipótesis de que este telar fue un invento egipcio sacado de una evolución del telar de suelo (KOHEN 2006:115-116).Además de la existencia del telar de suelo y el telar de pesas, tenemos pruebas de la existencia de un tercer tipo de gran telar, el denominado telar de marco (Fig. 3). Es un tipo de telar vertical que consiste en un gran marco de madera formado por dos grandes postes de madera clavados en el suelo o ajustados a travesaños en los que apoyarse, complementando el marco dos barras de madera, que cierran el conjunto por arriba y por abajo, dentro de este marco se sitúan la barra superior e inferior de urdimbre, que conforman un telar completamente de madera (BARBER 1991:113-118).