Fusayola encajada en un uso con una madeja de lana

La manufactura textil en la Protohistoria: el desarrollo de la tecnología textil y su evolución hacia el artesanado

Fusayolas del Período Neolítico

 Para este periodo podemos ya hablar de un artesanado textil, es decir, personas dedicadas a la artesanía textil como oficio; no es ya sólo dentro del espacio doméstico donde se realizarían trabajos textiles, sino que también surgen en este periodo verdaderos centros de producción textil, inicialmente ligados al palacio o al centro de poder y para épocas posteriores también tendremos una producción textil del pequeño artesanado en talleres, que podemos ver a través de los restos arqueológicos de edificios singulares o áreas de viviendas dedicadas al trabajo del textil (BARBER 1991:99-106). Además, las fuentes escritas nos proporcionan datos sobre el artesanado textil, como las procedentes de los archivos de Ugarit, de zonas mesopotámicas o de tablillas micénicas, en lineal B (VIDAL 2003:110-117). Esta producción textil pronto se configuró como un artesanado muy especializado, en áreas como Mesopotamia, Egipto y El Egeo que, hacia el 2000 a. C., ya contaba con una producción textil perfectamente organizada y cuyos productos tuvieron mucho peso en el conjunto del comercio a distancia del momento (GARCÍA 2005:115-120).

Los husos egipcios tienen la característica de tener la fuyasola situada en la parte superior, contradiciendo la práctica común en el resto del mundo, posición mantenida a lo largo de toda su historia. Otra característica de los husos egipcios es que suelen tener una ranura, a modo de gancho, en el extremo superior de la varilla, con la función de que se inserte en esta el inicio del hilo, para que al poner en funcionamiento el huso este no se suelte, para el caso egipcio, la inclinación de esta ranura siempre es de izquierda a derecha, en el resto de las zonas, como El Egeo, está realizada de derecha a izquierda.

En la tradición europea, y algunas zonas de Oriente Próximo, aparece un huso con fusayola en posición baja, lo que nos indica una división por áreas geográficas y, de cierta forma, también cultural o tecnológica, según la tradición del empleo de dos tipos de husos, de fusayola superior o baja, muy diferenciados.

En la zona de Oriente Próximo tenemos las primeras representaciones de hilado en un cilindro-sello protohistórico de Choga Mish, en Khuzestan, Iran. Fechado alrededor del 3000 a. C., se representa la escena de una mujer hilando. Otro cilindro-sello de este periodo muestra a tres mujeres ocupadas en tareas textiles, dos de ellas parecen sostener husos, con fusayola superior. De Kish, del Periodo de la Dinastía III, fechado alrededor del tercer cuarto del III Milenio a. C., se representan otros dos husos de fusayola superior. Por las evidencias arqueológicas, podemos decir que en Mesopotamia e Irán se empleó, como en Egipto, el huso de fusayola superior a lo largo de toda su historia.

En Anatolia hay que destacar los husos completos localizados en las tumbas reales de Alaca Höyük, del mismo horizonte que el Tesoro de Troya II y del cementerio real de Ur, de mediados del III Milenio a. C., donde se halló un singular objeto. Este objeto, por su forma, tamaño y detalles, parece ser un huso, pero un huso de fusayola en posición media, apareciendo este tipo de huso en otras tumbas de la zona de Anatolía (BARBER 1991:51-61).

Los husos de fusayola superior y baja están presentes en dos zonas geográficas bien diferenciadas: Egipto y Oriente Medio, con un huso de fusayola superior, y Anatolia junto a Europa, con un huso de fusayola inferior (BARBER 1991). A esta distinción en la realización del hilo hay que sumar otra característica, que también coincide con esa misma división geográfica, la dirección en la que se gira el huso para realizar el hilado, tensionándose el hilo hacia la izquierda, denominado giro en Z, en la primera zona, o hacia la derecha, giro en S, en la segunda (ALFARO 1984:81-83).

  • Fusayolas Griegas del siglo X a. C

  • Fusayola Íbera del Siglo IV a. C.