Herón de Alejandría

Herón de Alejandría

Voy a presentarte a otro ingeniero/matemático/libre pensador: Herón de Alejandría, que vivió hacia el siglo I a.C., al cual le debemos haber tenido que memorizar las fórmulas para conocer el área de diversos polígonos y el volumen de otros tantos cuerpos sólidos (gracias, Herón...)

Pero Herón sobresalió por sus ingenios en el campo del teatro y la geodesia. Conseguía que las puertas de los templos se abrieran solas, que se escuchara música celestial al entrar en éstos, que esferas luminosas levitaran o que los dioses bailaran dentro de un altar. No en vano sus contemporáneos le apodaron "El Mago" o el "Michanikos" (hombre máquina).
Lo que no sabía la gente era que las puertas del templo se abrían simplemente porque, al encender un fuego, éste calentaba el aire de un depósito subterráneo que contenía agua, la cual, al aumentar la presión del aire, salía hacia un recipiente próximo que, al aumentar de peso, tiraba de unos engranajes que acababan moviendo las puertas. Incluso, para asustar más al personal, a veces se aprovechaba el aire que se desprendía al enfriarse para generar "sonidos celestiales".

En cuanto al altar con dioses bailarines, también usaba el calor de una pira, que a la vez que iluminaba el interior del altar que era de cristal, permitiendo ver su interior, movía unas estatuas de dioses por medio de unos tubos que dirigían el aire caliente.

Estaba claro que los sacerdotes de la época usaron el ingenio de Herón para hacer de las suyas.

Como a este hombre le gustaba reírse de la gente, también ideó unas jarras que transformaban el agua en vino: se echaba una copa de agua en la primera y salía vino por la otra. Esto lo conseguía simplemente porque ambas estaban unidas por un conducto oculto que transmitía el aire empujado por el agua desde la primera jarra hacia la segunda, vertiendo así el contenido de ésta.

Y ahora, algo muy divertido: la primera máquina expendedora. Parece increíble que hace 2,110 años alguien fuera con su dracma, lo metiera por una ranura y le sirvieran un poco de agua sagrada para entrar al templo ¿no? Pues la cosa era muy simple: la moneda caía en el extremo de una palanca que se levantaba del otro lado, tirando de un tapón y dejando salir por tanto el vino, cuando la moneda acababa de caer, el tapón volvía a su sitio y se acabó lo que se daba. ¡Qué simple, eh!

También le debemos las fuentes que plagan nuestras rotondas. La fuente que construyó constaba de tres vasijas: una superior abierta y dos inferiores cerradas (b y c) de tal manera que cuando se ponía un poco de agua en la superior, ésta caía hacia el recipiente "c" empujando el aire de su interior hacia el "b" y saliendo finalmente hacia la fuente abierta generando un bonito chorro de agua.

A Herón también le interesaba el mundo de la topografía y, a pesar de que se han perdido gran parte de sus escritos acerca del tema, sabemos que trabajó en un aparato, la dioptra, que fue la precursora de los actuales teodolitos y la cual usó para construir un túnel bajo una montaña. Aunque este hombre no necesitaba casi ni aparatos, ya que fue capaz de calcular la distancia entre Roma y Alejandría basándose en la hora en que se vio un eclipse lunar.

Otro de sus artilugios para calcular distancias sería nuestro cuentakilómetros e iba instalado en los carruajes, era el odómetro (hodos = camino, metron = medida). Él calculó que los carruajes de cuatro ruedas de 4 pies de diámetro daban 400 vueltas para recorrer una milla romana, así que conectó a éstas una rueda dentada (obviamente con 400 dientes) que a su vez movía otras que hacían caer a un recipiente unos guijarros cada vez que se recorría una milla. (Va a ser que Leonardo Da Vinci también copiaba...)

Otro de los logros de Herón fue introducir sonido en los autómatas, así tenemos muchos esquemas de fuentes con pajarillos que cantan e incluso con un búho que se gira para mirarles. La magia reside en colocar el recipiente en donde cae el agua (C) en un espacio cerrado (A), cuando ésta empieza a llenar el cajón, el aire sale por el tubo G que iba por dentro de las ramas donde estaban apoyados los pajarillos generando un silbido. Cuando hay demasiada agua y llega al nivel de H, el sifón EFH se encarga de vaciar el recipiente y los cantantes se callan, pero el agua vaciada se deposita en otro recipiente (Z) que con su peso cae y tira de una cuerda que hace girar el mástil donde está el búho posado.

Tenían que ser muy divertidas las maquetitas de autómatas que hacía: tenemos a Hércules golpeando a un dragón que le escupe agua, una un poco gore de un hombre cortándole la cabeza a un caballo, un hombre que dispara a un dragón cuando levantamos una manzana y un sinfín más.

Imaginemos estas figurillas sobre un pedestal hermético dividido en dos partes: la superior contiene agua y el inferior aire y están separadas por un tapón. Al levantar la manzana (K) del suelo, tensamos la cuerda Q que va directamente a un gatillo que hay en la mano del hombre, disparándose una flecha contra el dragón. A la vez, el agua cae por el sifón provocando la salida del aire contenido por el tubo Z generando un siseo agónico del pobre dragón.

Con tanto artilugio, te imaginarás que estaría muy de moda por aquella época los teatros de títeres/autómatas y que Herón, obviamente, construyó alguno que otro. Uno famoso era el mito de Dionisos:

Simplemente tirando de la cuerdecilla inferior, Baco comenzaba a moverse, un fuego se encendía en el altar próximo al dios, de su báculo brotaba agua y de su copa vino que caía sobre la pantera que tenía al lado. Después, coronando las columnas de la base, aparecía un collar de flores y suenan tambores mientras las figuras del exterior danzan al rededor del templo. Al cesar los timbales, Dionisos se gira, se enciende fuego en otro altar y vuelven a brotar vino y agua. De nuevo la música y con ella la danza de las estatuillas que vuelven a su sitio. Al cesar el ruido, todo vuelve al punto inicial. Hay más fotos del interior en:

Teatro de Dionisos

Otro "espectáculo" era el mito de Nauplios, que se desarrollaba en un teatro fijo (como el típico de marionetas donde las cortinas se corren para separar los actos) y rememoraba la venganza de éste contra los que asesinos de su hijo. Comienza la primera escena con unos hombres preparando sus barcas, serrando y martilleando. Lanzan sus barcas al mar y se ve un mar tranquilo con delfines que saltan en el agua. Pero se avecina tormenta y los barcos zozobran. Cambia la escena y se ve a Nauplios con una antorcha para engañar a los navegantes. Ajax, cae al mar y un con gran estruendo cae un rayo, Atenea pasa por la escena, pero es demasiado tarde. Nauplios ha tenido su venganza.

Con este sistema conseguía imitar el estruendo de una tormenta a la perfección:

Éste es un ejemplo de cómo conseguía Herón que los hombres martillearan. 

Pero no todo va a ser ocio, también tuvo ideas prácticas y necesarias como esta máquina extintora de incendios.

Y por fin, la máquina que podría haber revolucionado toda la historia, pero que como había mano de obra gratis de sobra no se le dio importancia: la primera máquina de vapor, el Aeolipile. Era algo tan simple como una bola suspendida llena de agua y con dos tubitos por donde salía el vapor de agua que se generaba al evaporarse el líquido del interior por acción del calor.

Así era Herón de Alejandría, casi nada, ¿eh?