LA SANGRE LLAMA A LA SANGRE

En Ber Hakein (posesión en pleno desierto, guarnecida por la Legión en la que su mayor parte la componían españoles, aquellos españoles que en la patria resistieron con indomable valor a las fuerzas alemanas, italianas, portuguesas, moras y españolas de Franco, enloquecidos por los ardores del sol y la falta de agua, en inquietud constante ante el enemigo y rodeados de un pequeño poblado que decían estar amigos), asesinaron a dos españoles que se adentraron en el poblado.

Las tropas tenían la prohibición de salir después que el sol se ponía dejaban sus armas en los cuarteles.

Entre estas tropas, había una sección motorizada, con potentes motos que exploraban parte del desierto con planos y brújula, y cuyas correrías se alargaban a cientos de kilómetros. Para esta misión escogían a aquellos que consideraban "locos", ya que locos tenían que ser los que se aventuraban a perderse en las inmensas dunas del desierto donde unas veces perecían y otras se perdían de estos "locos” era Juan Jiménez, granadino él, y sobrino del ilustre Don Fernando de los Rios [1].

En la noche del asesinato, nuestros hombres desarmados avanzaban hacia una muchedumbre de árabes que celebraba la matanza y eran contenidos por la oficialidad y por sus propios compañeros de otras nacionalidades por considerar una locura atacar un grupo superior, bien armado, y ellos sin armas.

En el forcejeo los oficiales recomendaban calma y prometían justica. En esto se oyeron el trepidar de las motos y hacen su aparición los cuatro motociclistas al frente viene el granadino, los ojos desorbitados y acelerando la moto. Se abre paso y pronto contemplan la cacería más original, la más brava.

Sin más armas que su coraje y el motor a todo gas acometen a la árabe muchedumbre y aquí uno despanzurrado, allí otro pidiendo ayuda a Alá, persiguiendo al que huía, pronto no quedó más que cadáveres y heridos que pagaron con creces el crimen cometido. Al regresar de la original cacería se presentaron a sus jefes y exclamaron “mi comandante la justicia ya está hecha”.

[1] Nota del Editor. Fernando de los Ríos Urruti (Ronda, 8 de diciembre de 1879-Nueva York, 31 de mayo de 1949) fue un político, dirigente e ideólogo socialista español. Es considerado una de las figuras más relevantes del pensamiento socialista español, destacando su propuesta de un socialismo humanista, desde una perspectiva reformista y no revolucionaria y dentro del marco político de la democracia liberal burguesa.