El nacimiento de la Astrología China

Los ciclos lunares

El nacimiento de la Astrología China es paralelo a la creación del calendario lunar chino, ocurrida aproximadamente hacia el año 2637 a. de C. y atribuida al emperador Amarillo Huangdi.

Esta fecha coincide también con el 60 aniversario de la subida al trono de este emperador.

A diferencia de la Astrología que conocemos en Occidente, la Astrología china puede definirse como un método de adivinación similar a la numerología.

En Occidente, la Astrología (que significa “estudio de las estrellas”) se basa en el estudio de la posición de los planetas, sus movimientos y conjunciones, dibujándose “cartas” o “instantáneas celestes” que intentan explicar la naturaleza humana, las relaciones entre los individuos o hacer predicciones sobre cualquier asunto.

En su origen, la Astrología china también consistió en un complejo sistema derivado de la observación del cielo cuya interpretación requería técnicas que sólo podían ser aplicadas por los astrólogos de la Corte, por lo que durante muchos siglos la práctica astrológica estuvo reservada a los asuntos de Estado, prohibiéndose al pueblo su conocimiento y uso.

Sin embargo, el deseo de la gente común de acceder a ella hizo que a finales del primer milenio a. de C., surgiera una Astrología paralela que no vulneraba la prohibición imperial de estudiar al cielo puesto que no se basaba en su observación sino en los ciclos y números del calendario lunar, en la doctrina de la dualidad y en la teoría de los 5 elementos.  Es decir, la sustitución de los movimientos planetarios por ciclos numéricos regulares evitaba los problemas con el poder y permitía al pueblo practicar una Astrología más sencilla.

La Astrología china que conocemos popularmente se basa en un sistema cíclico, complejo y muy estructurado. Estos ciclos se plasman en tablas y es la combinación de los elementos de cada tabla lo que configura el horóscopo de un individuo. Puesto que existen multitud de tablas, las posibles combinaciones entre los elementos de cada una son muy numerosas. Esto hace que la Astrología china pueda definir con bastante precisión la personalidad de un individuo.

Fundamentos e Historia del Horóscopo Chino

La Astrología china se puede considerar una manifestación de la Filosofía china ya que toma como base tres temas esenciales de su pensamiento, que son:

La teoría de la acción a través de la inacción.

La doctrina de la dualidad.

La teoría de los 5 elementos.

En China, el funcionamiento del Universo y la Naturaleza se explicaba a través del Tao o Camino del Cielo y consistía en el mecanismo de la acción a través de la inacción: la naturaleza fluye armoniosamente sin necesidad de forzarla, por lo que el hombre no debe obstaculizar su devenir con acciones inoportunas.

El segundo tema es la doctrina de la dualidad, según la cual el Universo oscila permanentemente entre dos energías, el Yin y el Yang, una negativa y otra positiva. Estas energías están presentes en todos los aspectos de la vida, se suceden y se transforman la una en la otra.

El tercer tema es la teoría de los 5 elementos, que explica cómo se crea y se transforma todo en la Naturaleza a través de las relaciones entre estos 5 elementos, que son el agua, la madera, el fuego, la tierra y el metal.

Finalmente, hay que considerar el concepto que tiene la Filosofía china sobre la adivinación. No es un concepto determinista, sino que se permite al hombre modificar su destino independientemente del sentido de la predicción. Así, por ejemplo, cuando se recibe un buen presagio podemos colaborar con buenas acciones para que finalmente se cumpla o si el presagio es negativo podemos llegar a evitar el desastre. El horóscopo chino nos orienta para que podamos desarrollar nuestras potencialidades y combatir nuestras debilidades, nos invita a descubrir lo que podríamos llegar a ser. Y sus predicciones nos orientan para que permitamos dejar fluir al Tao armoniosamente, sin obstaculizarlo.

Además de los fundamentos que hemos visto, que dotaron de contenido a la Astrología china, se necesitaba un soporte en el que plasmarla. Esto se consiguió con la creación del calendario lunar y la manera en que dividieron el tiempo.

Actualmente en China conviven los calendarios solar y lunar. El solar (gregoriano) es el oficial, instaurado en 1911, pero es el calendario lunar el que rige las fiestas tradicionales (Fiesta de Primavera o Año Nuevo, Fiesta de la Luna, Fiesta de los Faroles, Fiesta de Mayo), las costumbres populares, sobre todo en las zonas rurales, y las faenas agrícolas.

Este calendario consta de 12 meses de 29 días y medio cada uno. Por eso el año tiene 6 meses de 29 días y otros 6 de 30. En total, el calendario lunar tiene 10, 11 o incluso 12 días menos que el solar y para que ambos coincidan hay que añadir un mes extra cada 2 o 3 años. Ese año será el bisiesto.

Los meses lunares comienzan con la luna nueva. El primer día del Año Nuevo será en la luna nueva que se produzca entre mediados de enero y primeros de febrero. Por tanto, nunca será el mismo día, sino que va cambiando cada año.

En cuanto al cómputo del tiempo, en China los siglos se componen de 60 años y se forman por 5 periodos de 12 años (12×5=60). Cada ciclo de 12 años se llama Gran Año o Año Jupiteriano, porque es el tiempo que aproximadamente tarda Júpiter en dar una vuelta alrededor del sol.

El Zodiaco Chino – Rueda del Zodiaco

Los Signos del horóscopo chino

La leyenda de los doce animales del Zodiaco chino

El calendario chino está compuesto por ciclos de 12 años, cada uno de ellos representado por un animal. Hoy vamos a conocer la ancestral leyenda que explica por qué se escogió a esos 12 animales en concreto, así como las razones que justifican el orden correspondiente a cada uno de ellos.

Una leyenda popular china cuenta que el Emperador de Jade organizó una carrera de animales para decidir cuáles entrarían en el zodíaco. Los animales debían cruzar el río y se les otorgaría un año según su orden de llegada. En aquellos tiempos, la rata y el gato eran muy buenos amigos. Pero, aunque eran muy inteligentes, también eran los peores nadadores del reino animal. Así que decidieron que la mejor forma y la más rápida para cruzar el río era hacerlo sobre la espalda de un búfalo.

El búfalo, animal noble y bondadoso, estuvo de acuerdo en cargarlos a través del río. Sin embargo, al haber un premio de por medio, la rata decidió que para ganar debía hacer algo y, entonces, lanzó al gato al agua: desde entonces el gato se convirtió en enemigo natural del ratón y del agua. Después de esto, la rata llegó a la orilla y reclamó el primer lugar en la carrera, seguida de cerca por el fuerte búfalo, que fue nombrado segundo animal del zodíaco.

Tras el búfalo apareció el tigre, quien explicó jadeando cómo había tenido que luchar contra las corrientes y cómo, gracias a su gran fuerza, pudo llegar a la orilla y convertirse en el tercer animal.

El cuarto puesto del zodíaco fue para el conejo, quien gracias a su capacidad para saltar pudo brincar de una orilla a otra, aunque también explicó al emperador que hubiera caído al río de no haber sido por un pedazo de tronco que flotaba en el agua.

Posteriormente apareció volando el dragón, que contó al emperador que no pudo llegar primero porque debió detenerse para crear lluvia, con el fin de ayudar a la gente y a las criaturas de la tierra. Además, en la recta final se había topado con un conejo aferrándose a un tronco, al que ayudó dándole un empujón con su aliento para que éste pudiera llegar a la orilla. El emperador, sorprendido por su amabilidad, le otorgó el quinto lugar del zodíaco.

Poco después se escuchó el galope de un caballo, pero una serpiente lo asustó y lo hizo caer. Por tanto, la serpiente ocupó finalmente el sexto lugar mientras que el caballo se hizo con el séptimo puesto.

A poca distancia se encontraban la cabra, el mono y el gallo, que se acercaban a la orilla del río. Las tres criaturas se ayudaron entre sí para cruzarlo: el gallo construyó una balsa de madera para los tres, mientras que la cabra y el mono despejaron la maleza y así, remando y remando, consiguieron llegar hasta la orilla de enfrente. El emperador, muy complacido por el trabajo en equipo de los animales, nombró a la cabra, octavo animal, mientras que al mono y al gallo les otorgó los puestos noveno y décimo respectivamente.

Aunque el perro debería haber obtenido un buen puesto por tratarse del mejor nadador de todos los animales, se retrasó porque necesitaba un baño después de la larga carrera, y al ver el agua fresca del río no puedo resistirse. Así que le fue asignado el puesto número once.

Justo cuando el emperador iba a dar por cerrada la carrera escuchó el gruñido de un pequeño cerdo que había comenzado la carrera estando muy hambriento, por lo que al poco de empezar se dio un banquete y se echó una siesta. Cuando despertó, continuó con la carrera y llegó justo para ser nombrado el animal número doce del zodíaco.

Por último, el gato llegó demasiado tarde, ocupando el lugar número 13 y no pudiendo ganar ningún puesto en el calendario, por lo que su odio hacia las ratas los convirtió para siempre en su más encarnizado enemigo.

Los astrónomos chinos de la antigüedad destinaron para cada uno de los cinco elementos chinos uno de los cinco planetas: a Venus le otorgaron el Metal, a Mercurio el Agua, al planeta Júpiter la Madera, a Saturno la tierra y a Marte el Fuego.

Sobre estos soportes (calendario lunar y cómputo del tiempo) se dibujó el zodiaco chino (que significa literalmente camino de animales): El ciclo de 12 años se representó con una rueda dividida en 12 segmentos, y hacia el siglo VI d. de C. en cada segmento se colocó uno de los animales que conocemos en la actualidad. Todas las personas nacidas en un mismo año compartirían los rasgos de personalidad que les otorgara el animal que gobernara ese año.

Los 12 animales del Zodiaco Chino representados siguen siempre el mismo orden:

Rata, Buey, Tigre, Conejo, Dragón, Serpiente, Caballo, Cabra, Mono, Gallo, Perro, Cerdo

Para añadir otras variables, cada uno de estos 12 años se combinó con una de las energías (Yin y Yang) y a su vez con uno de los 5 elementos (agua, madera, fuego, tierra y metal). Pero como había que mantener el equilibrio entre Yin y Yang, cada elemento regiría 2 años seguidos, uno como energía Yin y otro como Yang. Así obtenemos el mismo ciclo sexagesimal, de 60 años, que hemos visto: 12 animales x 5 elementos = 60 tipos de personalidad.

Cada animal del zodiaco gobierna durante un año.

Cada uno de los 5 elementos gobierna durante 2 años.

Las energías Yin y Yang gobiernan un año cada una.

Para averiguar el Animal o Signo, el Elemento y la Energía que nos corresponden debemos consultar la Tabla principal de la Astrología China.

Es necesario que las personas que hayan nacido en enero y febrero consulten esta tabla que está ampliada y muestra las fechas de inicio del año ya que, como se ha explicado, el comienzo del año chino no se produce en una fecha fija.

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