Los falsos documentales llamados Mockumentarys (de burla) del Discovery Channel

Recreación 3D de los sirénidos que dicen haber visto los científicos de Mermaids: the body found.

El explorador Paul Rosolie sujeta a la anaconda que le devorará.

Los falsos documentales son un subgénero de moda al que se ha apuntado Discovery Channel. Especulan con un hecho ficticio, como la existencia de sirenas o dragones, pero camuflándolo con un barniz de realidad. Para conseguir esto tergiversan pruebas científicas y les dan otro enfoque; y en el peor de los casos las inventan directamente.

Contratan a actores poco conocidos y les calzan una bata de charcutero, convierten en científicosarqueólogos o biólogos con una laureada carrera a sus espaldas. Discovery Channel, el canal por antonomasia de cultura de masas, ha cometido el pecado de rendirse a este canto de sirena para subir la audiencia de sus programas.

El último escándalo versa sobre una anacondade 10 metros zampándose al explorador Paul Rosolie, que relata sus vivencias dentro de las entrañas del ofidio. La joya, EatenAlive, se estrenó el 7 de diciembre (2014) a pesar de las 21,000 firmas en contra. Por un lado, se maltrata al animal y por otro se vende la falsa imagen de que los humanos son parte del menú de las grandes serpientes.

En 2013 Discovery Channel emitió La leyenda del MegalodónEn él un mega tiburón de 20 metros, extinto a mediados del Pleistoceno, reaparece cerca de la costa sudafricana para atacar a una embarcación. Supuestamente el escualo hundió el barco y devoró a sus ocupantes, que filmaron su fin, y Discovery emitió el “sorprende material”, encontrado junto al destrozado pecio. El montaje potenció la semana del tiburón, alcanzando un pico de 5 millones de espectadores. Nadie echó de menos a los cuatro turistas “sacrificados” por la productora, ni ninguna cadena de televisión abrió los informativos con el ataque de esta macro bestia.

A los ejecutivos del canal de no-ficción les pareció licito mentir a la audiencia para conseguir mejores resultados en el share. Los jefes de contenido barajaron los pros y los contras y decidieron que les era rentable. El precio pagado fue el descrédito ante los ojos de una generación que creció aprendiendo sobre el mundo con el canal Discovery. Se destruyeron años de confianza en 83 minutos. La cadena pidió disculpas ante la avalancha de críticas y se excusó alegando que era un experimento para fomentar la curiosidad.

Submarinos nazis y megalodones, un cocktel explosivo aportado como prueba.

“Gracias Dicovery, por hacerme dudar de todo lo que he visto y han hecho” respondía un enfadado espectador en el facebook de la empresa, minutos después de que la emisora expresara sus disculpas por la estafa:

“Aunque algunos eventos y personajes en la cinta han sido dramatizados, avistamientos de la criatura gigante continúan a día de hoy. El megalodón fue un tiburón real. Las leyendas de marrajos gigantes persisten por todo el mundo. Todavía se debate que pueden ser”

Ya en 2012 el canal emitió un monográfico sobre la existencia de sirenasMermaids: the body found trató de avalar la hipótesis del simio acuático. Esta teoría mantiene que el antecesor del hombre y el mono, hará 7 millones de años en la costa este africana, vivió en un ambiente semiacuático alimentándose de moluscos e irguiendo su columna al caminar por el agua. Supuestamente la subida del nivel del mar separó a los homínidos en dos troncos que divergieron en su evolución.

Falsa pintura rupestre de 30,000 años encontrada en una cueva egipcia. Muestra un combate entre hombres y sirénidos.

Para dar credibilidad a la teoría, Discovery nos presenta la historia de tres científicos que investigan la causa del varamiento masivo de ballenas en playas de todo el mundo. Pronto llegan a la conclusión de que los cetáceos mueren debido al uso de una tecnología secreta de la marina de EE.UU: un sonar que revienta el sistema auditivo y genera embolias masivas a los mamíferos acuáticos.

Los investigadores, que son actores camuflados de biólogo, se amparan en este hecho real para asegurar haber visto seres mitad hombre mitad pez junto a las ballenas. Para su frustración siempre llegan a la escena unos misteriosos agentes del gobierno para llevarse esos cadáveres. Denuncian los científicos que es para eliminar las pruebas de que seres inteligentes del lecho marino perecen cada vez que el ejército prueba su arma.

Según la teoría del mono marino, los sirénidos divergieron del Hombre hace 7 millones de años, adaptándose al medio acuático.

Más tarde encuentran un sirénido en el vientre de un tiburón blanco, pero esta vez es el gobierno sudafricano el que les confisca el “increíble” hallazgo. El documental continúa aportando falsas pruebas, como pinturas rupestres de 30,000 años que plasman un enfrentamiento entre humanos y hombres pez en el antiguo Egipto. Y como colofón los investigadores contactan con dos niños que grabaron a un ser con el teléfono móvil. Se observa como el animal alza su mano hacia el zagal, que huye despavorido. La escena está muy bien cocinada por la productora, pues según avanza el programa se desvela más metraje, hasta la espectacular “entre” del ser mitológico que embrujó a Ulises (pero este es más grotesco que bello).

Los falsos documentales, o mockumentarys, tienen su antecedente en La guerra de los mundos de Orson Welles (1938), que radió una invasión extraterrestre. Juegan con la ventaja de que el receptor suele creer lo que ve si se le presenta de la forma adecuada.

El Ebu Gogo el caníbal de la jungla, otro Mockumentary de Discovery Channel, de los recientes descubrimientos del Hommo Florescentis

En 2014 se estrenó en España Operación Palace, un reportaje sobre el fallido golpe de Estado del 23-F. Resultó ser un falso documental en el que se entrevistaba a testigos presenciales. Solo al final se destapó que era un montaje con el objetivo de denunciar la falta de transparencia del Estado español que, treinta y tres años después, no ha revelado la verdad de lo acontecido. Se convirtió en el programa (no deportivo) más visto de la cadena, con 5,2 millones de espectadores.

La Dirección de Discovery Channel sabía la tremenda repercusión que tendría Mermaids; the body found, y por eso se desvirgaron en 2012 con un mockumentary de libro. Tuvo todos los ingredientes para triunfar: un guion sustentado en hechos verdaderos, buenos actores, el afán del ser humano por creer en quimeras que no existen y el aval de ser, hasta ese momento, un canal divulgativo respetable y con principios. Dejando a un lado el papel de abogado del diablo, es cierto que las pruebas presentadas de forma tan convincente estimulan la imaginación y dejan ese regusto en el paladar de “y si…”Pero no.