Cuando el destino nos alcanzó

Sofía la Primera Robot con Inteligencia Artificial

Hoy intentaré hacer una reflexión de lo que se nos viene como humanidad, donde se pondrá a prueba, si todas las bases filosóficas y éticas aprendidas y heredadas por siglos nos van a confrontar como civilización.

Veamos, hoy los modelos económicos nos enfrentan poniéndonos en situaciones de decisiones difíciles, cada vez más nos vemos más remplazados, por las generaciones de jóvenes que usan la tecnología a su favor (¿?), y muchos, jóvenes y viejos, son sustituidos por esas mismas tecnologías que tanto admiran los jóvenes.

Cada día la tecnología mejora y los humanos vamos siendo remplazados por ésta.

Se nos dice que la tecnología mejorará nuestras vidas, haciendo andar a los paralíticos por medio de exoesqueletos, haciendo ver a los ciegos por medio de sonares, radares, eco localización, sanando enfermedades como el Alzheimer o el Parkinson, la diabetes, etc. y eso se ve como un futuro prometedor.

Sin embargo, la pregunta es ¿cómo los humanos tendremos acceso a esos beneficios, si nosotros mismos, nos estamos excluyendo de recibir ingresos, al ser sustituidos por las máquinas?, es aquí que nos enfrentamos a un primer dilema ético y moral:

¿Quiénes tendrán acceso a estos beneficios?,

solo las comunidades que sean económicamente activas y puedan pagar esos tratamientos, y peor aún, ¿decretaremos quienes deberán morir por falta de recursos?

Entonces, entre menos seamos, mejorarán nuestras condiciones de vida y solo sobrevivirán los más ricos, no los más fuertes, ni los más aptos o capaces intelectualmente.

Ahora agregaremos un factor ético y moral aun mayor, cada día la inteligencia artificial gana terreno y ya ha habido pruebas de que dos súper computadoras que se conectaron en paralelo, lograron desarrollar su propio lenguaje incomprensible para nosotros.

Estamos a nada de lograr que la inteligencia artificial llegue a tener la capacidad de operación y almacenamiento de un cerebro humano y ahora el cuestionamiento ético moral se complica.

Veamos una explicación integral sobre el desarrollo de la Inteligencia Artificial

Una de las tecnologías más disruptivas para el futuro de la humanidad es la Inteligencia Artificial - específicamente, la perspectiva de la creación de la "Súper-Inteligencia Artificial" (ASI, por sus siglas en inglés: Artificial Super Intelligence), que puede llegar a tener una inteligencia miles de veces superior a la de los seres humanos, el Homo Sapiens, la especie dominante del planeta. Como dice el historiador israelita, Noah Yuval Harari en su libro ‘Sapiens’: “Será el diseño inteligente el principio básico de la vida? ¿El Homo Sapiens, será reemplazado por súper-humanos?”. (Ver en Lampadia:  Del Homo Sapiens al Súper Humano.)

A medida que la tecnología digital continúa mejorando exponencialmente en el tiempo, los futuristas y expertos en tecnología creen que la SIA podría ser una realidad mucho antes de lo que pensamos, en solo unas décadas.

La Inteligencia Artificial (IA) puede parecer un tema salido de una novela de ciencia ficción cuando, en realidad, ya vivimos y trabajamos con la IA todos los días. Nuestros celulares, autos, Google y muchas otras aplicaciones tecnológicas de uso cotidiano, son expresiones del desarrollo de la IA. Cuando se menciona casualmente, la IA inmediatamente trae todavía imágenes populares tales como 2001: Odisea del espacio, R2D2 y C3PO de Star Wars, Jarvis y Ultron del Universo Marvel o Robocop.

La representación en ficción de la IA ha convencido a mucha gente que no será posible alcanzarla en nuestras vidas. Sin embargo, ahora, más que nunca, estamos al borde de la creación de un ser aún más sofisticado que nosotros mismos.

Muchas personas asocian los robots con IA. Un robot es sólo un contenedor y transportador de la inteligencia artificial. La IA es el cerebro del robot. John McCarthy, editor de un primer estudio de la IA, acuñó el término en 1956 y observa que "tan pronto como funcione, nadie volverá a llamarla IA." Lo que significa que la gente toma la tecnología de la IA como algo común una vez que se integra en su vida diaria, al igual que las aplicaciones en un teléfono celular. McCarthy define la inteligencia artificial, “Necesitamos el uso de computadoras para entender la inteligencia humana, pero la IA no tiene que limitarse a métodos que son biológicamente observables".

Un gran artículo ‘¿Wait but Why?’ llamado: “La Revolución de la IA: El camino a la súper-inteligencia” (traducido y publicado por Lampadia) hace un análisis integral, con una perspectiva de su desarrollo, incluyendo opiniones de muchos expertos y explicando nuestro camino a la súper-inteligencia artificial: Qué es, cómo se está desarrollando y por qué es importante para el futuro de toda la humanidad. En pocas palabras, si/cuando logremos la SIA, ésta va a alterar de forma permanente de nuestra comprensión de lo que significa ser humano. Cualquier persona que se encuentra en la industria de la tecnología debería pensar un poco en las profundas cuestiones, los potenciales peligros y las muy interesantes posibilidades planteadas por la súper-inteligencia artificial. 

Según el artículo indicado, dado que el concepto de IA es tan amplio, los científicos han definido tres grandes categorías de la IA (que lejos quedaron ya aquellos conceptos planteados por Isaac Asimov en su libro “Yo Robot”, acerca de las leyes de la robótica, este ya es otro nivel):

1. Inteligencia Artificial Estrecha (IAE o ANI, por sus siglas en inglés: Artificial Narrow Intelligence): Especializada en un área específica. Un Smartphone funciona con IA especializada. La IA (Watson de IBM) que puede vencer al campeón mundial de ajedrez o a los campeones de Jeopardy, son inmejorables en su especialidad, pero eso es lo único que saben hacer. Si le preguntas a ‘Watson’, cuál es la mejor manera de almacenar los datos en un disco duro, te mirará sin comprender.

2. Una Inteligencia Artificial General (IAG o AGI, por sus siglas en inglés: Artificial General Intelligence): Se refiere a una IA con múltiples capacidades que iguale la inteligencia de un ser humano en todos los ámbitos, una máquina que puede realizar cualquier tarea intelectual de la misma manera que un humano y puede aprender de su propia experiencia.

3. Una Súper Inteligencia Artificial (SIA o ASI, por sus siglas en inglés: Artificial Super Intelligence): Un intelecto que es mucho más inteligente que los mejores cerebros humanos en prácticamente todos los campos, incluyendo la creación científica, la sabiduría general y las habilidades sociales, según lo define Nick Bostrom, filósofo y analista de IA de Oxford.

Los seres humanos ya han conquistado de muchas maneras los desarrollos de menor calibre de ANI. La revolución de la IA es el camino de ANI, a través de AGI, hacia ASI, un camino que podemos o no sobrevivir, pero que, sin lugar a dudas, cambiará todo.

Científicos de todo el mundo están trabajando para pasar la primera etapa (De ANI a AGI). EEUU ha destinado más de 300 millones de dólares a la iniciativa llamada BRAIN (Cerebro, en inglés), que está trabajando en la ingeniería inversa del cerebro humano. Por otro lado, Europa tiene su propio ‘Human Brain Project’ con un presupuesto de mil millones de dólares para lograr el mismo objetivo de "construir un cerebro".

¿Cómo lo harán? Para lograr la ASI, tendrán que hacerse grandes mejoras de hardware y software, mediante el aumento de velocidad, tamaño, almacenamiento, confiabilidad y durabilidad en cuanto al hardware; y la capacidad de auto-aprendizaje y auto-actualización del software.

Estas pueden parecer metas demasiado ambiciosas de lograr.

Sin embargo, la comunidad científica ha hecho más avances en los últimos cincuenta años que en toda la historia humana anterior combinada.

Los seres humanos tienen la tendencia a mirar hacia el futuro y extrapolarlo linealmente sobre la base de sus experiencias pasadas, pero la tecnología, como estableció la Ley de Moore, avanza de manera exponencial.

Como ejemplo, usaremos el volumen del lago Michigan (en onzas) es aproximadamente el mismo que la capacidad de nuestro cerebro (en cálculos por segundo).

La potencia de la computación se duplica cada 18 meses. A ese ritmo, se ve muy poco progreso durante mucho tiempo- y, de pronto, iniciando en 1948 con la primera onza, todo se termina de llenar en 2025.

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Cómo explica el artículo de ¿Wait but Why?, algo que parece como muy lejano, puede estar muy cerca de lograrse, pero no tenemos perspectiva de la curva ascendente. Ver el siguiente gráfico:

La trayectoria de la historia más reciente a menudo cuenta una historia distorsionada.

En primer lugar, incluso una empinada curva exponencial parece lineal cuando sólo se mira a una pequeña porción de la misma, de la misma manera que si nos fijamos en un pequeño segmento de un círculo, se ve casi como una línea recta.

En segundo lugar, el crecimiento exponencial no es totalmente liso y uniforme. Kurzweil explica que el progreso ocurre en la "curvas S":

Una S es creada por la ola de progreso cuando un nuevo paradigma se extiende por el mundo. La curva pasa por tres fases:
1. El crecimiento lento (la primera fase de crecimiento exponencial)
2. El crecimiento rápido (el tardío y explosivo crecimiento exponencial)
3. El nivelamiento cuando un paradigma en particular madura

Este fenómeno, llamado la ley de rendimientos acelerados por Kurzweil, es lo que hace que llegar a la ASI sea perfectamente posible en las próximas décadas. Una vez ahí, el avance va a cambiar la estructura misma de nuestra sociedad.

 

La inteligencia artificial, tan misteriosa y disruptiva, está revolucionando la forma en que conducimos nuestras vidas. Se están desarrollando inmensos esfuerzos en este campo, y no falta mucho para ver los resultados.

Aquí empiezan los conflictos ético-morales, vemos:

¿Hasta donde estamos dispuestos a llegar con el desarrollo de la inteligencia artificial?

Nuestra curiosidad innata, nos llevará al límite de nuestras investigaciones, sin importar las consecuencias, así somos y difícilmente cambiaremos

Si brincamos el punto anterior, como es lo más probable, ¿estaremos dispuestos a compartir con los menos favorecidos nuestros descubrimientos y sus beneficios?, o por el contrario ¿usaríamos esos conocimientos para nuestro beneficio?, nuevamente, la naturaleza humana nos llevará por el segundo camino.

Solo podrá haber voces que resuenen por sus valores éticos y morales, que antepongan a sus beneficios, y se regrese a los principios fundamentales de la humanidad, pero ¿serán suficientes para detener o redireccionar hacia donde la humanidad va?

Más profundo y difícil, será cuando los humanos nos perpetuemos de manera simbiótica con las máquinas, lo que la ciencia llama cyborgs, en donde nuestra memoria y recuerdos permanecerán almacenados en bases de datos infinitas, y perpetuaremos la vida almacenando la energía vital del cerebro en nanochips atómicos.

Nuevamente nos saltan las dudas ¿nuestros valores fundamentales permanecerán ahí?, no lo sabemos, pero tal vez al igual que en el caso de un asesino, matará nuestra conciencia y será sustituida por una respuesta binaria de 1 ó 0, el infinito ego humano “¿me sirve?, me lo quedo, ¿no me sirve?”, lo desecho.

Y aun no nos cuestionamos que pasará con la mega súper expansión de la inteligencia artificial ¿tendrá sus propios principios?, ¿creará su propia ética y moral?, ¿será más profunda y mejor que la nuestra?, o, ¿solo será fría, como nos la imaginamos por no tener componentes biológicos?, ¿nos estaremos enfrentando a un principio de la creación de todo y estas máquinas humanas verán cosas que nosotros por nuestras limitaciones no vemos?, ¿creerán en un ser superior o supremo o seremos nosotros su creador limitado?

Lo triste de todo esto, es que todo apunta a que el mundo como lo conocemos, está destinado a desaparecer, y solo será un mundo de máquinas-humanas, que solo podrán alcanzar los más ricos que podrán perpetuarse en la eternidad, y entre menos sean, serán como dioses.

¿Hasta donde estaremos los humanos dispuestos a llegar en aras del conocimiento, mientras la economía nos lleve a la misma humanidad a desaparecer? Y si no es así, ¿cómo podremos revertir lo que estamos viviendo, para que todos seamos beneficiarios de estos avances tecnológicos, sin menoscabo de la vida humana?, o si la vida humana, ya no será lo que es ¿cómo podremos humanamente adaptarnos a estos cambios?, o ¿finalmente sucumbiremos a nuestra propia humanidad?

¡“HE AQUÍ EL GRAN DILEMA ÉTICO-MORAL AL QUE HABRÁ DE ENFRENTARSE LA HUMANIDAD DENTRO DE MUY, PERO MUY POCO TIEMPO”!