Barrio de Tlalpan: Historia, naturaleza y arquitectura

Casonas, museos, parques naturales, centros ceremoniales prehispánicos, restaurantes tradicionales y mercados públicos, atractivos del barrio de Tlalpan.

Casonas, museos, parques naturales, centros ceremoniales prehispánicos, kioscos, restaurantes tradicionales, iglesias y mercados públicos son algunos de los atractivos del barrio de Tlalpan, quizá uno de los más antiguos y de gran belleza arquitectónica de la Ciudad de México.

Este lugar ubicado en el sur de la capital mexicana es ideal para caminar por sus calles llenas de historia, apreciar sus bellas haciendas coloniales y disfrutar de un café o un helado en los comercios instalados a un lado de la Plaza de la Constitución, donde cada viernes personas de la tercera edad se reúnen para “echar danzón”.

En dicha plaza, en cuyas esquinas se encuentran bustos de los héroes nacionales, se ubica un kiosco edificado en 1872 y el “árbol de los colgados”, lugar donde durante el imperio de Maximiliano fueron ahorcados varios simpatizantes de ideales liberales.

En uno de los costados de la explanada pública está el edificio delegacional, construido en 1900 en colaboración con los habitantes de los pueblos y zonas aledañas; en su interior se encuentra un mural de Roberto Rodríguez Navarro, quien en 1987 pintó la historia de Tlalpan.

En la avenida San Fernando 106 esquina con Madero se encuentra la que fuera la casa de descanso de Antonio López de Santa Anna y que está catalogado como Monumento Histórico desde 1932, aunque sólo se conserva la fachada de la construcción original.

En Hidalgo y Matamoros, en el Centro de Tlalpan, está Casa Chata –llamada así por su apariencia ochavada-, un inmueble construido en el siglo XVIII del que se dice fue la casa del primer santo mexicano, San Felipe de Jesús.

En 1960 fue Museo de la Charrería y actualmente son oficinas del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (Ciesas).

En Moneda número 13 está la Casa de Moneda, que funcionó como tal para el gobierno del Estado de México entre 1827 y 1830, aunque durante y después de la Revolución se convirtió en cárcel y cuartel militar hasta que en 1957 fue adquirida por Santiago Galas Arce, quien la acondicionó y donó para albergar la secundaria 29, que opera a la fecha.

Los paseantes de este barrio también pueden conocer la Casa del Conde de Regla, localizado en Congreso esquina Galeana, que ahora funciona como oficinas del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) pero que en el siglo XVIII perteneció al minero Pedro Romero de Terreros.

Otro atractivo de esta demarcación es la Casa de las Campanas, en Guadalupe Victoria número 75, que en el siglo XVIII perteneció a las Madres Capuchinas y que en 1926 vivió la religiosa Concepción Acevedo de la Llata, “la Madre Conchita”, quien juró como mártir cristera.

La tradición oral dice que la mansión también fue cuartel general de Guadalupe Victoria en la guerra de Independencia; actualmente es en un centro gastronómico donde también se celebran eventos sociales y culturales.

Uno de los principales atractivos de este barrio y tal vez el más conocido es el Bosque de Tlalpan, que se localiza en Camino a Santa Teresa y que antiguamente fuera el Parque Nacional del Pedregal.

Este bosque, que forma parte de la Reserva Ecológica del Pedregal, al sur de la Ciudad de México, en colindancia con el cerro del Ajusco, recibe alrededor de 110 mil personas cada mes.

A un costado de este parque natural está la Casa de Tlalpan, lugar en el que se llevan a cabo diversas actividades culturales como danza, música y literatura para todo tipo de público.

La fachada de la Casa fue construida en bloques de piedra natural, tiene un toque modernista con la arquitectura de tipo neoclásico de principios del siglo XX.

Otra emblemática construcción de este barrio es el Centro Cultural Ollin Yoliztli, en Anillo Periférico Sur 5141, un espacio para la promoción, difusión y educación artística y cultural del gobierno capitalino donde se presentan orquestas y coros juveniles, y grupos musicales y dancísticos, y donde se ofrecen talleres de grafía e instrumentos musicales.

Este Centro Cultural fue inaugurado el 27 de noviembre de 1979 y hoy en día alberga a la Orquesta Filarmónica de la Ciudad de México, al Coro de la Ciudad de México y a las bandas de Música de la Secretaría de Cultura y Sinfónica capitalina.

En Guadalupe Victoria 133 está el Seminario Conciliar de México que fue utilizado en el siglo XVIII para fomentar la vocación cristiana en los indígenas, criollas y mestizas.

Pero Tlalpan también tiene sus templos, muchos de ellos renovados, como la Capilla del Calvario, en Insurgentes Sur 3939, que data del siglo XVII y cuya portada de argamasa fue construida en su mayoría con piedra volcánica y adobe.

Pero si de entretenimiento familiar y espacios para hacer deporte se trata, el barrio de Tlalpan ofrece para sus habitantes y visitantes el Parque Nacional Fuentes Brotantes, donde aún se conservan algunos manantiales que brotan de la falda de la sierra del Ajusco.

Este parque, declarado Nacional el 28 de septiembre de 1936, es uno de los lugares más visitados por los habitantes del sur de la ciudad y representa un refugio en la naturaleza.

La historia también se hace presente en los múltiples atractivos que posee este barrio y la zona arqueológica de Cuicuilco - “lugar donde se hacen cantos y danzas”- es un vestigio de las sociedades mesoamericanas que aún se conservan en la gran metrópoli.

Ubicado al sur de la ciudad, en este lugar fueron encontradas representaciones más tempranas del dios Viejo del Fuego y se han hecho investigaciones que indican que aquí pudieron darse los primeros pasos en el establecimiento de un calendario basado en la observación de los movimientos el sol.

Es así que el barrio de Tlalpan posee atractivos para todos los gustos y ocasiones, al conservar las raíces históricas y naturales de un pueblo que se envuelve con el desarrollo de la gran ciudad.