Recorrido por el barrio de los inmigrantes judíos.

La primera Sinagoga en México

La cita, la calle de Justo Sierra, para luego comenzar a prepararnos para el recorrido de esta maravillosa aventura a través de los tiempos…, salimos hacia tiempos de la inmigración judía del siglo XX; a principios de esa era, cuando los barcos llegaban de tierras lejanas como Turquía, Grecia y Países Balcánicos. En los años 20, México recibió la llegada de los judíos; y estos a la vez crearon diferentes comunidades judías en esta ciudad.

Describiendo los lugares y direcciones de la ciudad del Centro Histórico, donde se esconden detrás de las paredes momentos y recuerdos vividos, de relevantes personajes que marcaron el comienzo de una comunidad; el comenzar de nuevo, en un continente por descubrir  y sobre todo, el adaptarse a la convivencia de una nueva sociedad, cultura e idiosincrasia; sin perder por completo sus nacionalidades; de un país que les abrió los brazos para recibirlos y darles la oportunidad de poder crecer materialmente, económicamente y espiritualmente, para luego el poder lograr formar una familia y de esa manera a través de las enseñanzas, el transmitir las tradiciones y costumbres para las nuevas generaciones…

El infante Jacobo Zabludovsky

La actividad es caminar sin rumbo y perderse en el tiempo… traspasando el límite maravilloso de los lugares, rincones, olores, sabores, vivencias y tradiciones para retomar y volver a la actualidad; recorriendo nombres, casas, comercios templos, casas de estudios y secretos vividos. Que a cada paso que uno va dando, va encontrando cosas increíbles; el observar detenidamente por unos momentos los mobiliarios y husmear a través de cualquier puerta, para que las sorpresas nunca terminan…

Recorriendo el barrio judío:

Aunque en general la comunidad judía de aquellos tiempos se concentró en esta zona realmente se ubicaron alrededor del centro de la Ciudad de México, como la familia Zabludovsky que originalmente vivieron, en Doctor Barragán, en una época en la que esa calle aún no estaba pavimentada y era de arena. Al año y medio se mudaron a la zona de La Merced. Y vivieron en las calles de Mesones, San Jerónimo, Las Cruces, Correo Mayor y 20 de noviembre. Donde transcurrieron sus primeros años.

David Zabludovsky el padre de Jacobo y Abraham, vendía retazos de tela por kilo en el mercado. fue un hombre que en Polonia (de donde vino exiliado en 1926) había sido agente viajero de una librería, entonces tenía una vasta cultura literaria que transmitió a sus hijos. Así, los domingos llevaba, a Abraham y a Jacobo, a la Lagunilla a comprar libros. Animaba a sus hijos a leer lo que él había leído en su idioma original, a los rusos Anton Chéjov, Aleksandr Pushkin y Fiodor Dostoievski. Siempre había libros y periódicos en su casa. Se leían, se comentaban y se discutían, bueno así una familia judía iniciaba su vida en esta ciudad capital.

-La primera parada, el Parque Loreto; para luego ingresar a la Primera Sinagoga en México, Monte Sinaí correspondiente a los judíos de Damasco.

Siguiendo el recorrido por la Calle Jesús María, nos encontramos con un viejo edificio de dos pisos; donde el Dr. Lorenzo Rish; festejó su Bar Mitzvá, que hoy, en la actualidad es un comercio llamado “Bara Bara”.

Siguiendo por la misma calle a pocos metros encontramos el edificio donde vivió el primer Rabino en México, Salomón Lobatón de Siria, que llego al país en el año 1910;

A una cuadra más adelante en Jesús María 23 # 12, encontramos una Vecindad, donde vivió Jane la cocinera, donde celosa de su cocina y con su fiel compañero el babero, preparaba deliciosos platillos a los cuales, sin olvidar sus originales recetas, tuvo que adaptarse a nuevos ingredientes para deleitar a todas las personas que día tras día, la visitaban para poder complacer sus estómagos con abundantes comidas. En el mismo edificio encontramos al Sr. Goldberg, el panadero, que cada mañana atraía a sus clientes, con el aroma de sus panecillos recién horneados. Y sin olvidarnos del Sr. Burak quien hacía abrigos, el cual tuvo que cambiar sus pesadas telas por telas ligeras, para que toda la comunidad que vivía en la ciudad, se vieran elegantes y frescas por el cambio drástico del clima tropical.  En esta misma vecindad, también vivió “el Rebe” que les enseñaba a los niños Torá.

En el # 22, encontramos la tienda de la Sra.  Sara Makovski; quién proveía a todos los judíos, con todo lo que ellos necesitaban para su vida diaria.

Y en el # 26, donde vivía el Sr. Shiele, que su oficio era cocinero, el cual no se daba a vasto en recibir a los comensales que todos los días exigían sus maravillosos y exquisitos platillos junto con alguna deliciosa bebida fresca. En el apartamento de al lado, se encontraba el Mohel Klip; que, en aquella época, era una persona con una agenda muy ocupada, ya que su presencia era muy importante para poder realizar la circuncisión a todos los recién nacidos. Y claro también en ese mismo lugar se encontraba la Dentista, la Dra. Moshinsky, quien se encargaba del cuidado de la sonrisa de toda la comunidad.

Nuestro recorrido nos lleva a la esquina, donde se puede observar una casa amarilla, que antes, era la carnicería para toda la comunidad, que se encontraba en La Santísima, que los días, lunes y jueves se vendía carne Kosher, que se traía del rastro y que el Rabino. Salomón Lobatón, era el shojet (persona que mata y supervisa al animal).

A unas cuadras más adelante, en una habitación no muy grande, en el segundo piso, vivió la partera Rosenberg, que solo contaba con diez camas para recibir a las futuras mamás y sus recién nacidos, que, en esa época, serían las primeras generaciones de judíos mexicanos.

Academia 9, donde vivió el despachista, Guindik quién apoyó a los jóvenes judíos que recién llegaban al país, para que prosperaran y surgieran los futuros aboneros para que un día no muy lejano pudieran hacer crecer sus talleres con maquinarias y mejorar sus productos y emplear a más personas.

En la calle Guatemala # 90, vivió la Sra. Elke, que le cambiaron el nombre por Elsa, esta familia como tantas otras, tuvieron la necesidad o por circunstancias de la vida en esa época, que conocer otras tradiciones y festividades como la navidad y los bautizos… Como algunos mexicanos que trabajaban para la comunidad judía, que, por primera vez, tuvieron la suerte de conocer una boda judía, y las fiestas mayores (Rosh Hashaná Y Yom Kippur). Y no nos olvidarnos del Sr. Simón Feldman; que tuvo su negocio en la Santísima y fue prosperando…y que llegó a ser el Activista principal de la Comunidad judía.

De regreso en Justo Sierra, está la sinagoga que abrió sus puertas en 1941 y fue el centro de la vida Comunitaria ashkenazí por más de 25 años, hasta que, en 1965, con la inauguración de Nidje Israel en Acapulco 870, la gente se fue mudando a las Colonias Hipódromo Condesa, Roma y otras, abandonando el Centro. Todavía había algunas familias en los 70, y ya entrados los 80, la familia Herrera decide ir allí y recuperar este lugar para hacer rezos, solo hasta que dejó de hacerse, y quedó algunos años abandonada. En 2008 se restaura y se le devuelve su antiguo esplendor, abriendo sus puertas a todo público en el 2010 como espacio cultural.