La bailarina y escritora mexicana hoy es homenajeada.

Nellie Campobello (Villa Ocampo, Durango, México; 7 de noviembre de 1900- 9 de julio de 1986)

Es conocida por ser una de las más grandes narradoras de la Revolución Mexicana y por fomentar la práctica de ballet en México.

Pero, sobre todo, es popular por el gran misterio que envuelve su vida.

Algunos historiadores ubican su año de nacimiento en 1900, otros en 1909 o en 1913. También su nombre exacto es confuso: Nellie Francisca Ernestina Campobello, María Francisca Luna, Francisca Moya Luna... Campobello es un seudónimo. Pero a Nellie le gustaba llamarse 'La Centaura del Norte' debido a su admiración por Pancho Villa. Se decía también que sus padres, Rafaela Luna y Felipe de Jesús Moya Luna, eran primos.

Al parecer fue raptada por una ex alumna de danza y su esposo, que se dice, la mantenían alcoholizada. En 1998 la Comisión Nacional de Derechos Humanos documentó su fallecimiento el 9 de julio de 1986; encontraron sus restos en un cementerio de Hidalgo.

Nellie Campobello

Narradora autodidacta

Aunque algunos historiadores aseguran que nunca fue a la escuela, se sabe que sus inclinaciones literarias los obtuvo en su infancia y que su mayor inspiración fue su madre, que era soldadera en la Revolución, así como Pancho Villa.

El Dr Atl fue quien le publicó sus primeros poemas, que después serían traducidos al inglés por Langston Hughes; también publicó en la revista cubana 'Revista de la Habana'.

 

Nellie Campobello y Amalia Hernández

Trayectoria como bailarina

Nellie Campobello

Fundó, junto con su hermana Gloria, Martín Luis Guzmán y José Clemente Orozco, el Ballet de la Ciudad de México; después creó la Escuela Nacional de Danza, de la que fue directora hasta 1984.

Una de sus grandes anécdotas: para conmemorar la Revolución Mexicana, el presidente Lázaro Cárdenas le pidió crear una coreografía que representara el movimiento armado y sus éxitos posteriores. Así, en noviembre de 1931, Campobello presentó el Ballet de masas 30-30 en el Estadio Nacional, con estudiantes de la Escuela Plástica Dinámica (hoy Escuela Nacional de Danza Nellie y Gloria Campobello) y niños de primaria. Este ballet se hizo tan famoso que se fue de gira por todo el país.

La historia de terror del secuestro y muerte de Nellie Campobello Rosario Manzanos

La vida de esta mujer virtuosa, sensible, de gran carácter, no podía haber tenido un desenlace más dramático.

Hace ya más de 35 años, Nellie Campobello prácticamente dejó de vivir, aislada del mundo.

Cuando el Instituto Nacional de Bellas Artes denunció en 1984 al matrimonio formado por Cristina Belmont y Claudio Fuentes, comenzó para Campobello lo que para la magistrada Margarita Guerra y Tejada denominaria una historia de terror.

En 1999, tras el descubrimiento de la tumba de la artista, Fuentes fue sentenciado a 27 años de prisión.

Tras apelar, en diciembre de 2001 quedó libre.

En 1984, en un boletín de prensa, el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) informó:    

“El Instituto Nacional de Bellas Artes, durante todo el año de 1983, en el que la maestra Nellie Campobello (Francisca Moya Luna), tanto por sus problemas de salud como por su avanzada edad, ya no pudo concurrir a sus labores a la Escuela Nacional de Danza (END), recibió numerosas comunicaciones de preocupación de diversos miembros de la comunidad artística nacional e incluso de familiares de la maestra Campobello”

En todos los casos, las comunicaciones sobre la maestra Campobello fueron coincidentes: las pocas veces que desde entonces apareció en público, se le vio en un estado físico de suma debilidad y seminconsciencia y siempre custodiada por la maestra Cristina Belmont Aguilar y su esposo Claudio Fuentes.

Todo había comenzado a finales de los años setenta: Nellie, nacida en el año de 1900, cansada y senil, vivía una etapa de vulnerabilidad emocional.

Atrás habían quedado sus años de éxito como coreógrafa, fundadora del Ballet de la Ciudad de México y de la Escuela Nacional de Danza (END), y como escritora de poesía y novela.

Había sufrido la muerte de su hermana Gloria, la de su protector y amigo entrañable el escritor Martín Luis Guzmán, y había sido despojada por el gobierno de Luis Echeverría de las instalaciones de la END, que fueron derrumbadas para dar lugar a la actual embajada de Cuba.

De carácter fuerte, porte de reina que enfatizaba aún más con vestidos suntuosos, guantes de piel y seda, abrigos, estolas y sombreros de pieles finísimas y joyas relumbrantes, Campobello era al mismo tiempo una mujer generosa que se apiadaba de la gente humilde.

Ésa fue su desgracia.

Martín Díaz y Díaz, recientemente desaparecido, en aquel tiempo representante jurídico del INBA, explicaba que Cristina Belmont y Claudio Fuentes —quien dijo llamarse Claudio Niño Cifuentes— llegaron a sorprender la buena fe de Nellie Campobello.

Cristina había sido su alumna y vivía en la más absoluta pobreza.

Le solicitó a Nellie que la dejara habitar con su esposo e hijos en el sótano de la escuela y la posibilidad de impartir algunas clases Nellie los acogió ahí y desde el principio ellos intentaron ganar su voluntad a través de actos muy específicos

La hicieron madrina del más pequeño de sus hijos, León Felipe, por el cual ella sentía una gran simpatía A partir de lo del niño, no les negaba nada, en esa forma se le fueron metiendo hasta que lograron controlar su voluntad.

En 1983, Campobello confirió a María Cristina Belmont un poder general para pleitos y cobranzas, para ejercer actos de administración y ejecutar actos de dominio; Belmont, en la práctica, actuaba como si fuese la directora de la escuela.

Ya para ese entonces el matrimonio y sus hijos tenían tiempo de haberse mudado a la casona de la artista, ubicada en la calle de Ezequiel Montes 128, donde Campobello guardaba celosamente los telones pintados por José Clemente Orozco para el ballet Umbral, diseños de Julio Castellanos, Diego Rivera, Antonio Ruiz El Corcito, Roberto Montenegro y Carlos Mérida.

Además, había dibujos y apuntes de Orozco sobre Gloria Campobello, a quien amaba tiernamente, y cerca de 2 mil cartas de amor que el pintor de 60 años le escribió.

También muebles antiguos, libros, documentos originales sobre la Revolución Mexicana, cartas de políticos, textos inéditos de Martín Luis Guzmán, Francisco Villa y las propias memorias de Nellie.

Todos aquellos que intentaron acercarse, averiguar de su salud o entrevistarse con Campobello fracasaron Invariablemente, Cristina Belmont y su esposo les negaron el acceso.

A partir de ahí todo lo que se diga es especulación, pero es seguro que Cristina Belmont y su marido Enrique Fuentes León, hicieron pasar un calvario a Nellie Campobello, nunca sabremos como realmente murió, pero es un hecho que mucha culpa de su fallecimiento fue causada por esos dos.