JOAQUÍN MURRIETA. EL ROBIN HOOD DEL DORADO

Retrato de Joaquín Murrieta

En 1848 México pierde la guerra con los E.E.U.U. y se ve obligado por el tratado de Guadalupe Hidalgo a ceder California, Nuevo México y Texas a los estadounidenses. Ese mismo año se descubrió oro en California, e inmediatamente, miles de emigrantes, en su mayoría anglosajones, acuden al nuevo estado de la Unión. Los norteamericanos se encuentran con que las mejores vetas de oro son explotadas por mexicanos, "greasers" (grasientos) como ellos les llaman, y pronto desencadenan una grave ola de persecución y racismo. El nuevo gobernador de California, el General Persifor Smith acusa a los mexicanos de transgresores y anuncia su expulsión. En 1855 se aprueba la greaser act y unos años antes la "Foreign Miners Tax Act".

Casi de la noche a la mañana los californios pasan a ser extranjeros en su propia tierra, los mineros latinos son obligados a pagar un nuevo impuesto de 20 dólares mensuales para poder seguir extrayendo oro de sus explotaciones, pero no era suficiente, y la violencia de comerciantes y mineros anglosajones se desató contra los hispanos. 

En las minas del centro y norte de California se les da tres horas para que se marchen sin llevarse sus pertenencias y aperos, los que se niegan son maltratados e incluso asesinados impunemente; miles se refugian en San Francisco y en las minas del sur. 

Pero Joaquín Murrieta (1829-1853) decidió quedarse, de origen incierto, mexicano o chileno, era uno de tantos que había visto como los "gringos" le robaban su mina, además de violar y matar a su mujer.

En vez de huir, lidera la banda de Los cinco Joaquines formada por Joaquín Botellier, Joaquín Carrillo, Joaquín Ocomoreña y Joaquín Valezuela. Entre 1850 y 1853, estos hombres, junto a la mano derecha de Murrieta, Manuel García, conocido como “Jack Tres Dedos”, asolaron la región de Mother Lode, en la Sierra Nevada con una oleada de robos, asaltos, y asesinatos, según la leyenda, Joaquín ahorcaba a los "gringos" arrastrándolos durante largas cabalgadas hasta matarlos. No está claro, ni que Murrieta fuese el líder del grupo, ni que se tratase de una sola banda, pero a Joaquín se le atribuye el robo de cien mil dólares en oro, cien caballos, y 19 asesinatos.

Cartel de Recompensa por la captura de Joaquín Murrieta

El gobernador de California reaccionó creando en 1853 los Rangers de California al mando del capitán Harry Love. Se trataba de un cuerpo semi militar y semi policial concebido principalmente para dar caza a los cinco "Cinco Joaquines", especialmente a Murrieta cuya cabeza fue puesta a precio, con una recompensa de 1,000 dólares. El 25 de julio de 1853, un grupo de rangers mató dos mexicanos en una emboscada en el arroyo de Cantua, al oeste de Fresno y afirmaron que se trataba de Murrieta y su lugarteniente Manuel García, más conocido como Jack Tres Dedos. Como prueba de sus muertes los rangers cortaron la cabeza de uno de los cadáveres y una mano al otro, conservándolas en coñac dentro de un frasco de cristal. Los restos fueron exhibidos en Stockton y en San Francisco. Diecisiete personas reconocieron la cabeza de Joaquín Murrieta, pero también se reportaron numerosos avistamientos de Joaquín tras su supuesta muerte, y muchos sospecharon que el capitan Harry Love simuló la muerte de Murrieta para hacerse con la recompensa. Otros afirman que Joaquín se retiró a Sonora donde se dedicó al comercio de caballos hasta su muerte en los años 70

Ya en 1854 se publicó “Vida y Aventuras de Joaquín Murrieta”(1854) de John R. Ridge, y son muchos los libros y películas inspirados en su figura, Neruda le dedicó una obra de teatro, en “La marca del Zorro”  el actor español Antonio Banderas, cambiando los nombres de los personajes históricos y combinando la leyenda con la historia, interpreta a “Alejandro Murrieta” hermano de Joaquín, cuya identidad secreta es la del Zorro. El "Robín Hood de el Dorado" es una de las figuras legendarias de California, y del mítico "Far West", su historia sirvió de inspiración para héroes literarios como el Zorro o el Coyote, y su nombre ha simbolizado como nada la lucha de los hispanos ante la dominación cultural y económica de los anglosajones:  ¡"Viva Joaquín Murrieta "EI Patrio"!