La Teoría de las Geoproto Civilizaciones (GPC) Parte 2
del libro La Prehistoria Jamás contada©
de la Teoría de la existencia de Geoproto Civilizaciones©
de Roberto Zetina

Huella Humana pisada posteriormente por la de un dinosaurio

La huella más emblemática de los “Creacionistas”, vemos la huella de un hombre, post pisada por la de un dinosaurio, ambas huellas son de la misma época y puede estar ubicada en unos 70 a 65 millones de años.

Con los Rayos X

En el año 2,000, Alvis Delk, de 72 años de edad, residente de Stephenville, Texas y buscador de fósiles, caminaba a lo largo de un afluente del río Paluxy cuando se encontró con una roca bastante grande con una huella de dinosaurio en él.

La roca fue presentada entre varias otras rocas y después de unos 45 minutos de trabajo fue capaz de conseguir la losa suelta. Se llevó a su casa y la almacenó con el resto de sus otros hallazgos que había acumulado a través de los años.

En 2,008, él estaba trabajando en una escalera en su casa cuando se cayó y se lesionó la espalda bastante grave. Necesitaba dinero para pagar su deuda médica y decidió vender la huella. En la preparación para la venta de la huella, el Sr. Delk comenzó a limpiar el polvo y la suciedad alrededor de la losa. En el proceso de la limpieza de la roca, reveló un sorprendente descubrimiento.

Dentro de la punta de la huella de dinosaurio había el contorno y la forma de un pie humano. El lodo acumulado alrededor de la huella del dinosaurio y había escondido en la roca una huella humana desde que hizo su descubrimiento original en 2,000.

La roca muestra claramente los cinco dedos del pie, el empeine y el talón, parcialmente penetrado por un tipo de dinosaurio terópodo de tres dedos que tocó la huella humana con la punta de su dedo medio. Poco después del descubrimiento de la huella humana, la cual fue vendida al museo de "La Evidencia de la Creación" donde permanece hasta nuestros días en un aparador.

Las tomografías computarizadas en espiral múltiple que se le han realizado en la impresión Delk para verificar su autenticidad, y los cambios de densidad de las imágenes de rayos X dentro de la roca y más de 800 documentos que respaldan este hecho y que corresponden precisamente con huellas fósiles. La tecnología de tomografía computarizada (TC) en espiral, proporciona un medio eficaz para el análisis de huellas fósiles sin destruir físicamente.

La TC permite la visualización del interior de la roca, en concreto, en virtud de la huella.

Estos TC espiral demuestran que la “Huella de Delk” o “Delk Print”, como se le conoce, es una auténtica huella humana fósil.

Lo más sorprendente de esta impresión es que no sólo contiene una huella humana, sino también una huella de dinosaurio.

Tomografía computarizada de la huella de Delk

Esta es una muestra de evidencias que van desde hace unos 500 hasta hace 65 millón de años y como se puede ver en estas pruebas no solo son huellas humanas o de humanoides descalzos, sino que también existen artefactos que muestran un grado de desarrollo como el uso de zapatos, tuberías artefactos no identificados, herramientas, mapas que nos dan la idea de su avance tecnológico, sin embargo no sabemos hasta donde llegó y como desapareció, pero generalmente estas desapariciones vienen aunadas a cataclismos, guerras totales o epidemias.

Si bien es claro que el meteoro que cayó en Yucatán extinguió a los dinosaurios también sabemos que algunos de ellos sobrevivieron como los cocodrilos, las tortugas, los tiburones, etc., entonces, ¿Por qué no, también algunos de esos seres que aparentemente eran más inteligentes que esos animales, lograron esquivar los embates ambientales?

También es aquí donde otras especies tienen la oportunidad de evolucionar o los sobrevivientes de la vida anterior tienen la oportunidad de reiniciar y en ocasiones esto puede ser desde “cero” perdiendo parte o todos los avances y conocimientos logrados.

Y nuevamente al no disponer de más evidencia, ni datos históricos pues asumimos que esta sería la segunda escala de tiempo donde la Civilización volvió a resurgir y decaer fluctúa entre los 500 a 65 millón de años.