La Teoría de las Geoproto Civilizaciones (GPC) Parte 1 del libro La Prehistoria Jamás contada© de la Teoría de la existencia de Geoproto Civilizaciones© de Roberto Zetina

Basado en las teoría Charles Darwin o más conocida como la “Teoría de la Evolución”, los seres humanos venimos de los orígenes de los primeros mamíferos que poblaron la Tierra desde la época de los dinosaurios, hace muchos años entre 50 a 100 millones de años, pero los homínidos en teoría empezaron a evolucionar desde hace unos 2.5 a 5.0 millones de años y se supone que seguimos evolucionando, por supuesto sabemos que en el camino hubo muchos otros homínidos como los Neandertales que desaparecieron entre las líneas evolutivas.

Tomando en cuenta estas condiciones de evolución, las preguntas que surgen son:

¿Por qué los chimpancés, los orangutanes, gorilas y otros homínidos no han evolucionados como lo ha hecho el hombre?,

¿Cuál ha sido el detonador en todo caso para que se haya dado esta evolución al grado humano?,

¿Por qué el hombre pudo hablar y escribir?,

¿Qué o cómo alcanzó ese brinco evolutivo?,

Son respuestas que los humanos no hemos podido dar.

Por otro lado, existen o se han dado otras vertientes del pensamiento que se basan más en las teorías de la creación del ser humano o “Creacionismo”.

Se denomina “Creacionismo” a las creencias, basadas en doctrinas religiosas, según estas, el Universo y los seres vivos provienen de una creación divina. Por ende, el adjetivo «creacionista» se ha dado a cualquier opinión o creencia filosófica o religiosa que defienda que la creación del mundo y todos los seres vivos que existen en él, han sido voluntad divina o de Dios, como lo promulgan, por ejemplo, las religiones cuya raíz es judía o del tronco común de Abraham. Por ello, igualmente se denomina creacionismo a los movimientos pseudocientíficos (basados en la creación humana hecha por extraterrestres y otras creencias similares) y religiosos que militan en contra del hecho evolutivo.

Dentro de las teorías creacionista están las otras, en las que la humanidad es producto de un experimento interestelar, de viajeros de otros planetas o mundos que nos crearon y que estamos siendo observados como un experimento a gran escala de como la humanidad hace frente a su propia humanidad con todas sus pasiones.

Allí se albergan las teorías de que los Sumerios o Sumer (primera civilización avanzada humana conocida), según cuenta su historia, dejada en las tablillas en su famosa escritura cuneiforme, se escribe allí, que fueron creados por los Anunnakis (hoy algunos piensan que eran seres de otros mundos, pero también pudieron ser sobrevivientes de otra Civilización mucho más avanzada), y que su conocimiento pasó a Egipto e India e incluso en América.

No es la intención de este trabajo, poner en tela de juicio esas creencias ya que cabe la posibilidad de que sean ciertas, debido a mucha evidencia que hoy existe al respecto, ya Carl Sagan exponía, que existían una infinidad de planetas que pueden tener condiciones similares e iguales a las de la Tierra y, por lo tanto, pudiera haber vida similar a la nuestra e incluso diferente, en estos otros planetas.

Las preguntas otra vez nos invaden, ya que cualquiera de estas civilizaciones que hubiera nacido 100,000 años antes que la nuestra (que no es nada en la vida del universo), su capacidad tecnológica sería abrumadora y tal vez incomprensible para nosotros, de la misma manera que si nosotros lleváramos ventaja de nacimiento sobre otras culturas planetarias.

Si nos encamináramos por esa línea de pensamiento, se podrían resolver muchas dudas que hoy existen en cuanto a la evolución y crecimiento de la cultura y ante cualquier incertidumbre, voltearíamos fácilmente hacia los cielos y buscaríamos en estos seres superiormente evolucionados las respuestas a lo que no entendemos.

La teoría evolucionista aún no ha encontrado el eslabón perdido y es algo que la hace no consolidarse, y aunque los investigadores tienen ya mucha evidencia de carácter evolutivo, como por ejemplo, las ballenas y los delfines que pasaron de la Tierra al mar y sus extremidades de piernas y brazos evolucionaron a aletas, no alcanza a cerrarse adecuadamente este tema, sin embargo, he aquí algunos de los puntos que la hacen endeble, ya que la creciente crisis de la teoría darwiniana se está volviendo cada vez más aparente. El trabajo de los creacionistas y otros no darwinianos está creciendo y encontrando un oído más receptivo que nunca antes.

Hay pensamientos que consideran, son cinco las áreas críticas en las que el darwinismo y la teoría evolucionista en general están fallando. Y son:
1. La falta de confirmación del mecanismo de evolución del darwinismo.
2. El fracaso total de los estudios del origen de la vida en producir un modelo viable.
3. La incapacidad del mecanismo evolucionista para explicar el origen de las adaptaciones complejas.
4. La bancarrota de la hipótesis del relojero ciego (En su libro de 1986, “The Blind Watchmaker” (El relojero ciego), Richard Dawkins afirma: "La biología es el estudio de cosas complicadas que tienen la apariencia de haber sido diseñadas con un propósito".
Explica: “La selección natural es el relojero ciego; ciego, porque no ve hacia adelante, no planea las consecuencias, no tiene propósitos en mente. Sin embargo, los resultados vivientes de la selección natural nos impresionan abrumadoramente con la apariencia de diseño, como la de un maestro relojero; que nos impresionan con la ilusión de diseño y planificación".
El crítico del darwinismo Philip Johnson ha dicho, en tono de broma, ¡que el relojero, no solo es ciego sino inconsciente también!
5. La evidencia biológica de que la regla en la naturaleza es la estabilidad morfológica a lo largo del tiempo y no el cambio constante.
Mi teoría empieza aquí, yo pienso que ambas teorías pueden ser válidas, sólo que, dependiendo de las circunstancias, somos seres probablemente creados, pero hemos también ido evolucionando para solventar los cambios y cataclismos impuestos por el planeta y el mismo universo, durante nuestra humana existencia.

Y cuando hablo de creación sé que me meto en camisa de once varas, ya que las dos vertientes son que fuimos creados por Dios, o fuimos creados por seres evolutivamente más avanzados de otros mundos.

Y hago un alto aquí para reflexionar y preguntarnos ¿quién creó a esos seres más avanzados? y la respuesta puede irse hasta el infinito, a menos que hagamos una nueva reflexión de que todos los seres vivos y la materia que existe en el universo, fueron creados por algo o alguien, y ese alguien ¿por quién fue creado?, y entonces nos metemos en un tema filosófico que la humanidad no ha dejado de discutir, inclusive los mismos científicos se atoran cuando se llega a esta última pregunta.

Así que, sin una respuesta clara, pues todo apunta a que sí fuimos creados y a la vez estamos evolucionando con esa creación como lo hace y seguirá haciendo el universo entero hasta el fin de los tiempos.

Lo otro, son creencias religiosas para darle una forma de comprensión humana a eso que no podemos explicarnos y lo describimos como un Dios Todo Poderoso, llamado Yahvé, Ala, Krisna, Buda, Jesús, la Inteligencia del Universo, etc. y que lleva con estos pensamientos religiosos, una corriente de conceptos filosóficos para explicarnos, ¿por qué estamos aquí y para qué?, todos ellos buenos, o casi todos, que intentan dar guía a los seres humanos para dar una respuesta a estas preguntas fundamentales de la humanidad, pero también para con sus filosofías crecer espiritualmente y trascender hacia otros planos de existencia si es que ellos son explicables o reales pero en otra dimensión, mundo, cielo o planos adimensionales, etc. (nuevamente todo es factible pero también cuestionable).

En días anteriores hemos compartido varias teorías desde las creacionistas hasta las evolutivas como han sido la “Siembra Cósmica” o “Panspermia Cósmica”, la “Panspermia Dirigida” o el “Diseño Inteligente” estas teorías son válidas desde el punto de vista científico y se contraponen a la teoría de Darwin e incluso de la de Wallace, de las que también hemos platicado.

Lo que plantearemos a partir de varios capítulos es mi teoría de la preexistencia de varias civilizaciones a las cuales he denominado Geo Proto Civilización (Civilizaciones de la Tierra previas a la actual), y que no necesariamente sería una especie similar o igual a nosotros sino pudieron ser diferentes, pero con una enorme inteligencia y avance tecnológico.

Independientemente de mis propias creencias, no pretendo entrar tampoco en conceptos filosóficos, solo planteo una tesis Crea-evolucionista y además planteo que antes de nosotros estas otras civilizaciones de seres que no sabemos si eran semejantes a nosotros, más grandes o pequeños e incluso diferentes, existieron, aunque muchas de las evidencias que se han encontrado nos muestran que se trata de seres antropomórficos.

Entonces empecemos hablando un poco de lo que es la historia conocida o propuesta o canónica, en donde se dice, que la edad de la Tierra ha sido estimada hasta hoy en 4,500 millones de años, con lo cual, se pone en duda, toda esa parte evolutiva de la misma por las evidencias encontradas, sin embargo, he aquí una línea de tiempo aceptada actualmente por la comunidad científica de la evolución geológica del planeta.

Entonces basado en la información científica y geológica que se conoce, la Tierra tiene un aspecto muy distinto del que tenía poco después de su nacimiento, hace unos 4,470 millones de años. Entonces era un amasijo de rocas conglomeradas cuyo interior se calentó y fundió todo el planeta.

Con el tiempo la corteza se secó y se volvió sólida. En las partes más bajas se acumuló el agua mientras que, por encima de la corteza terrestre, se formaba una capa de gases, la atmósfera.

Agua, tierra y aire empezaron a interactuar de forma bastante violenta ya que, mientras tanto, la lava manaba en abundancia por múltiples grietas de la corteza, que se enriquecía y transformaba gracias a toda esta actividad.

Formación del Sol y los planetas

Según los científicos, hace unos 13,800 millones de años se produjo una gran explosión, el llamado “Big Bang” (o “El Inicio de la Creación”). La fuerza desencadenada impulsó a la materia, extraordinariamente densa, en todas direcciones, a una velocidad próxima a la de la luz. Con el tiempo, y a medida que se alejaban del centro y reducían su velocidad, masas de esta materia se quedaron más próximas para formar, más tarde, las galaxias.

No sabemos qué ocurrió en el lugar que ahora ocupamos durante los primeros 10,000 millones de años, si hubo otros soles, otros planetas, espacio vacío o, simplemente, nada. Hacia la mitad de este periodo, o quizás antes, debió formarse una galaxia.

Cerca del límite de esta galaxia, que hoy llamamos Vía Láctea, una porción de materia se condensó en una nube más densa hace unos 5,000 millones de años. Esto ocurría en muchas partes, pero esta nos interesa especialmente.

Las fuerzas gravitatorias hicieron que la mayor parte de esta masa formase una esfera central y, a su alrededor, quedasen girando masas mucho más pequeñas.

La masa central se convirtió en una esfera incandescente, una estrella, nuestro Sol. Las masas pequeñas también se condensaron mientras describían órbitas alrededor del Sol, formando los planetas y algunos de sus satélites. Entre ellos, uno quedó a la distancia justa y con el tamaño adecuado para tener agua en estado líquido y retener una importante envoltura gaseosa. Naturalmente, este planeta es la Tierra.

Sólido, líquido y gaseoso

Después de un periodo inicial en que la Tierra era una masa incandescente, las capas exteriores empezaron a solidificarse, pero el calor procedente del interior las fundía de nuevo. Finalmente, la temperatura bajó lo suficiente como para permitir la formación de una corteza terrestre estable.

Al principio no tenía atmósfera, y recibía muchos impactos de meteoritos. La actividad volcánica era intensa, lo que motivaba que grandes masas de lava candente saliesen al exterior y aumentasen, gradualmente, el espesor de la corteza al enfriarse y solidificarse.

Esta actividad de los volcanes generó una gran cantidad de gases que acabaron formando una capa sobre la corteza. Su composición era muy distinta de la actual, pero fue la primera capa protectora y permitió la aparición del agua líquida. Algunos autores la llaman "Atmósfera I".

En las erupciones, a partir del oxígeno y del hidrógeno se generaba vapor de agua, que al ascender por la atmósfera se condensaba, dando, origen a las primeras lluvias. Al cabo del tiempo, con la corteza más fría, el agua de las precipitaciones se pudo mantener líquida en las zonas más profundas de la corteza, formando mares y océanos, es decir, la hidrosfera.

Lo extraño es que las evidencias encontradas, dan al traste con estas teorías y aparecen las anomalías históricas o a los llamados Ooparts.

 ¿Qué es, lo que realmente es verdad?, ¿lo que la ciencia apoya? o ¿lo que no acepta?, o ¿ambas entremezcladas?

Intentemos dar repuesta a algunas de esas preguntas en los capítulos siguientes a esta historia y Nueva Teoria.