APOLO 11

Neil Armostrong haciendo los honores a su bandera

Neil Armstrong rompe el silencio a 43 años de haber llegado la Luna
En entrevista a CPA Australia, Armstrong confiesa que sólo había un 50 por ciento de probabilidad de que el aterrizaje saliera bien
26/05/2012 09:40 REDACCIÓN, AFP Y AP /FOTOS: ESPECIAL, NASA

El primer hombre en llegar a la Luna, Neil Armstrong, rompió el silencio 43 años después del lanzamiento del Apolo 11 CIUDAD DE MÉXICO, 26 de mayo. - Neil Armstrong, el primer hombre en llegar a la Luna, aseguró, 43 años después del lanzamiento del Apolo 11, que se toma a “broma” las teorías de aquellos que creen que la misión a la Luna fue una farsa.

Dijo que “la gente ama las teorías de conspiración porque son muy atractivas”, pero no le preocupan porque sabe “que alguien volará de regreso a la Luna y recogerá la cámara que allí dejó”.

Armstrong asegura tener la forma de probar que estuvo en la Luna.

Y la evidencia está en un lugar seguro y de difícil acceso: el propio satélite natural de la Tierra. “(Los comentarios) nunca fueron una preocupación para mí”.

En entrevista con el programa de televisión australiano CPA Australia, Armstrong confesó que sólo había 50 por ciento de probabilidades de que el aterrizaje en el único satélite lunar del planeta Tierra saliera bien. Tan sólo un mes antes de que se llevara a cabo la misión se decidió que se podría probar a realizar un descenso a la superficie de la Luna.

“Un mes antes del lanzamiento del Apolo 11, el equipo decidió que se podría intentar un alunizaje. Ante esa idea pensé que teníamos una probabilidad de 90 por ciento de volver a salvo a la Tierra en ese vuelo, pero sólo una probabilidad de 50 por ciento de poder llevar a cabo el aterrizaje en el primer intento”, manifestó Armstrong ante la cadena televisión.

Neil Armstrong, de 81 años, reconoció que todo lo que se creía conocer sobre la Luna en el año 1969 “no había sido demostrado mediante prueba”, así que “había una gran probabilidad de que hubiera algo allí que no se había entendido bien y que hubiera que abortar la misión y volver a la Tierra sin aterrizar”, añadió.

El astronauta también confesó que no sabían con qué se iban a encontrar a su llegada al satélite y explicó que lo que allí vio son “pendientes empinadas y rocas muy grandes, del tamaño de automóviles”.

Además, relató cómo hizo para aterrizar la nave: “No era un buen lugar en absoluto. Tomé el control manual y lo volé como un helicóptero en dirección oeste. Había muchas rocas y encontré un área pareja y pude bajar allí antes de que nos quedásemos sin combustible. Teníamos apenas para 20 segundos”.

De acuerdo con el célebre astronauta estadunidense, “un mes antes del lanzamiento del Apolo 11, habíamos llegado a la conclusión de que estábamos suficientemente listos para intentar descender a la superficie” de la Luna.

Armstrong era el comandante de la primera misión lunar en el Apolo 11, junto a los astronautas Buzz Aldrin y Michael Collins. El 21 de julio de 1969, la cápsula lunar Eagle se posó sobre la superficie lunar, y Armstrong —como había sido planeado— fue el primer hombre en caminar sobre la Luna.

En otras declaraciones Armstrong aseveró que lamenta que las ambiciones de la NASA hayan disminuido desde los años 60. “Estoy considerablemente preocupado por las orientaciones políticas con las que el gobierno está dirigiendo la agencia espacial”.

“La NASA ha sido uno de las inversiones públicas más exitosas en motivar a los estudiantes a hacer las cosas bien y alcanzar todo lo que puedan alcanzar”, explicó Armstrong y puso su propio ejemplo, acerca de cómo de niño los vuelos los motivaban a esforzarse.

“Es triste que estemos llevando el programa en una dirección en la que reduzcamos la cantidad de motivación y estímulo que le da a los jóvenes”, agregó.

La entrevista de Armstrong causó extraordinaria sorpresa, ya que el veterano astronauta prácticamente no ha ofrecido declaraciones en años, pero decidió otorgar su testimonio en una entrevista a la Asociación Australiana de Peritos Contables Certificados.

Según el presidente de esa entidad, Armstrong decidió ofrecer la larga entrevista porque su propio padre había sido un contador público. La película de la entrevista está disponible en el sitio web de la entidad australiana.

Es conocido que el veterano astronauta de 81 años no concede entrevistas y que siempre fue reacio a debatir sobre la misión que lo llevó a la fama en 1969.

Quizás la razón sea una cuestión emotiva y familiar, de acuerdo con un dato que reveló Alex Malley, el titular del CPA, a la prensa australiana: “Sé algo de Armstrong que no mucha gente sabe: su padre era un auditor”.

La imagen de Neli Armstrong pisando la luna en 1969 llegó a millones de hogares por televisión en vivo y en directo y no fue sino hasta años después que empezaron a escucharse las conspiraciones sobre la veracidad de la expedición.

Acoplan nave a la EEI

La cápsula espacial privada de carga Dragón llegó ayer a la Estación Espacial Internacional (EEI) para acoplarse tras ser sujetada por los astronautas con un brazo robótico gigante.

La compañía SpaceX, con sede en California, propiedad de Elon Musk culminó su misión, convirtiéndose en la primera nave de propiedad privada en llegar a la estación espacial.

“Había muchas cosas que podrían haber salido mal, y salieron bien”, aseguró Musk.

La cápsula reutilizable, no tripulada en esta oportunidad, transporta 521 kilos de suministros para la EEI y tiene previsto regresar a la Tierra con otros 660 kilos de materiales científicos el 31 de mayo.

“Esto realmente va a ser reconocido como un significativo paso histórico en los viajes espaciales, y esperamos que sea el primero de muchos más”, aseveró Musk.

El astronauta estadunidense Donald Pettit utilizó el brazo robótico de 17.6 metros de la estación para atrapar la brillante cápsula blanca después de algunas horas de verificaciones y maniobras adicionales. Las dos naves se acoplaron en vuelo sobre Australia.

“Parece que atrapamos un dragón por la cola”, anunció Pettit. Los controladores de la NASA aplaudieron mientras sus colegas en el centro de control de SpaceX levantaban sus brazos en señal de triunfo.

Dragón es la primera nave estadunidense que visita la estación desde el fin de la era de los transbordadores espaciales en julio.

Dragón se desacoplará de la EEI el 31 de mayo para regresar ese mismo día a la Tierra. Su amerizaje está previsto en el Pacífico, frente a las costas de California.

La nave de SpaceX fue lanzada el martes desde Cabo Cañaveral, Florida en lo alto de un cohete Falcón 9.

La leyenda espacial

Neil Alden Armstrong es un astronauta de la NASA y el primer ser humano en pisar la Luna el 21 de julio de 1969, en la misión del Apolo 11.

Nació el 5 de agosto de 1930 en Wapakoneta, Ohio. Su infancia transcurrió en diferentes localidades debido a que su padre era auditor del Estado de Ohio; Armstrong creció en Warren, Jefferson, Ravenna, St. Marys, y Upper Sandusky, antes de instalar se definitivamente en Wapakoneta.

Su interés por volar se desarrolló a los seis años cuando realizó su primer viaje en un aeroplano Ford Tri-Motor, o un “Ganso de Lata”, como lo llamaban informalmente.

A los 15 años Armstrong empezó a tomar lecciones de vuelo en un aeropuerto situado al norte de la población de Wapakoneta. A los 16 años ya era estudiante de piloto.

Terminando la secundaria recibió una beca en la Marina de Estados Unidos.
Estudió Ingeniería Aeronáutica en la Universidad de Purdue.

En 1950 fue enviado a la guerra de Corea. Allí voló en 78 misiones de combate partiendo desde el portaaviones USS Essex.

Armstrong obtuvo una plaza de astronauta en 1962, uno de los nueve astronautas de la NASA en la segunda clase para ser elegidos. Para ello se mudó a El Lago, Texas, cerca del Centro de Vuelos Espaciales de Houston, para comenzar con su instrucción. Allí fue sometido a cuatro años de entrenamiento para que el programa Apolo lograra la meta de llevar al primer hombre a la Luna antes de que finalizara la década, tal y como había prometido en 1961 el presidente John Fitzgerald Kennedy.

El 16 de marzo de 1966 voló en su primera misión espacial como comandante del Gemini 8, con David Scott. Durante esa misión, Armstrong condujo la Gemini 8 a un exitoso acoplamiento con el Agena, que ya estaba en órbita.

Caracterizado por su carácter controvertido, Armstrong vive en su casa de campo ubicada en Lebanon, Ohio.

Proyectan radiotelescopio

Australia y Sudáfrica patrocinarán conjuntamente un enorme radiotelescopio integrado por una red multinacional de antenas para ayudar a los científicos a desentrañar la composición del universo, anunció ayer el consorcio internacional que supervisa el proyecto. Tendrá un área de recolección de un millón de metros.

10 curiosidades sobre la Misión Apolo 11 que tal vez desconocías

El día 20 de julio se cumplen nada menos que 46 años de una huella histórica. Ese día, el módulo lunar Apolo 11 se posó sobre la Luna y el astronauta de la NASA Neil Armstrong puso sus pies sobre nuestro único satélite. A continuación les contamos diez curiosidades sobre esa misión histórica.

Increíbles (y pésimas) fotos de la Luna que no verás en los libros

La exploración espacial siempre ha sido una gran oportunidad de propaganda para cualquier país.

La distancia de seguridad de una explosión

Los espectadores VIP que asistieron al despegue desde Cabo Cañaveral estaban situados a tres millas y media (5,6 kilómetros) del emplazamiento del despegue.

Esa medida no era casual. Los técnicos de la NASA eran conscientes de que los cohetes Saturno V llenos hasta los topes de combustible podían explotar, y habían calculado que tres millas (4,8 kilómetros) era la distancia máxima a la que una eventual explosión podía enviar fragmentos de metralla.

Circulando sin seguro

Hoy, los astronautas Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins son famosos, pero antes de la misión que los convirtió en leyenda tenían problemas más mundanos. Uno de esos problemas era que no podían permitirse un seguro de vida con la misión que estaban a punto de emprender. Para tratar de ayudar a sus familias, los tres astronautas firmaron cientos de autógrafos durante el mes previo al despegue y los enviaron a un amigo con instrucciones de venderlos o subastarlos para recaudar dinero para sus familias en caso de que pasara algo malo.

El misterioso (y pestilente) olor de la luna

Mientras llevaron puesto el traje no lo notaron, pero al quitarse el casco dentro del módulo lunar, los astronautas de la Apolo 11 notaron un detalle inesperado. El polvo lunar que habían traído en sus botas y trajes desprendía un olor intenso y muy desagradable que les recordaba a la pólvora. El polvo lunar no tiene ni de lejos la misma composición que la pólvora, así que el origen de ese olor sigue siendo un misterio. Se cree que fue algún tipo de reacción que se activó al entrar en contacto con el aire húmedo de la cápsula y después se disipó.

Dejar la puerta medio abierta

Los astronautas que salían de la cápsula tenían instrucciones de no cerrar la puerta de la Apolo 11 completamente. Se dejaba entrecerrada para evitar que se perdiera mucho calor, pero no debían cerrarla del todo por si se volvía a presurizar de manera fortuita, algo que hubiera complicado mucho el proceso de volverla a abrir.

No fue un pequeño paso para el hombre

Todos recordamos la frase que pronunció Neil Armstrong por radio al salir del módulo lunar (Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad), pero resulta que no fue un paso tan pequeño, sino más bien un salto. El propio Armstrong había posado el módulo lunar tan suavemente que los amortiguadores pensados para amortiguar el aterrizaje apenas se movieron, dejando el escalón más bajo del módulo a unos 120 centímetros del suelo.

La primera comunión en la Luna

Pese a que la NASA instruyó a los astronautas para no hacer comentarios sobre religión (el evento se estaba retransmitiendo a nivel mundial y no querían ofender a nadie) Buzz Aldrin no estaba de acuerdo. El astronauta era presbiteriano y pidió permiso a su iglesia para administrarse una comunión al alunizar. Aldrin llevó un pequeño kit con una sagrada forma y un poco de vino, y comulgó con ellos poco después de aterrizar y decir unas palabras. Desde entonces es la primera y única persona que ha celebrado un oficio religioso y ha consumido vino en la Luna.


Récord de audiencia durante doce años
Foto: AP Images

Se calcula que más de 600 millones de personas siguieron en directo el alunizaje de la Misión Apolo 11 a través de la televisión. La cifra fue récord de audiencia absoluto durante 12 años. El nuevo récord no llegó hasta 1981, fecha en la que la boda de la Princesa Diana de Gales convocó a 750 millones de personas ante el televisor.

Todas las banderas en la Luna ahora son blancas

La bandera de la misión Apolo 11 ya no ondea allí. Los astronautas la pusieron demasiado cerca del módulo lunar y este la tiró al suelo cuando sus motores se encendieron para abandonar la superficie lunar. Quedan otras cinco banderas estadounidenses que, aunque parezca mentira, aún están en pie. La ironía es que ya no son banderas con las barras y estrellas. El paso del tiempo, el frío y la radiación las han desteñido hasta volverlas completamente blancas. Ahora mismo hay cinco banderas de rendición sobre la luna.

El discurso que Nixon nunca dio

El presidente Richar Nixon tenía dos discursos preparados, uno si la misión concluía con éxito, y otro que nunca llegó a usar por si fracasaba. Comenzaba con la frase: “El destino ha querido que los tres hombres que fueron a la luna en paz, descansen en paz ahora allí”.

En el espacio nadie podrá oír tus... flatulencias

El agua que bebían los astronautas era un subproducto de las células de combustible, y tenía muchas burbujas. A resultas de ello (y con medios bastante más precarios que los actuales para defecar) los astronautas sufrían de muchos gases estomacales. Al parecer, el olor dentro de la cápsula lunar no era del todo agradable. Los astronautas lo definieron entre un cruce de olor a perro mojado y pantano.

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Apolo 12

Lanzado el 14 de noviembre de 1969, la misión Apolo 12 aterrizó el módulo lunar tripulado a 200 metros de la sonda Surveyer 3. La segunda misión tripulada de aterrizaje lunar, llevó a los astronautas Charles (Pete) Conrad, Richard F. Gordon y Alan L. Bean. Se hizo un aterrizaje de precisión sobre la superficie lunar, usando el sistema de guiado automático de a bordo, aterrizando sólo 183 metros del punto de destino previsto. Esto supuso una meta importante de esta misión, porque sería necesario un aterrizaje preciso para explorar un terreno más accidentado en las tierras altas lunares en misiones posteriores.

Hubo dos "Evas" o exploraciones en la superficie lunar. En la primera, de cuatro horas de duración, colocaron un experimento de viento solar y recogieron muestras lunares y las muestras de tubo de núcleo. En la segunda EVA cubrieron 1.311 metros en las toma de muestras de la superficie lunar. La mayoría de las muestras eran basalto y la datación radiométrica los evaluó como de cientos de millones de años más jóvenes que las muestras del Apolo 11.

Después de despegar de la superficie lunar, se realizó una etapa de descenso guiada a distancia para impactar contra la superficie lunar, y proporcionar una fuente activa sísmica, para el equipo de detección sísmica que había sido colocado en la Luna.

APOLO 13

Lanzado el 11 de abril de 1970, el Apolo 13 experimentó una explosión en ruta, fue colocado alrededor de la Luna y regresó a la Tierra justo a tiempo para salvar a la tripulación. Accidentado desde el principio, se produjo un apagado anticipado de uno de los motores y luego una explosión en el módulo de servicio sin relación con lo anterior. La tripulación se refugió en el módulo lunar y regresó a la Tierra después de una sola pasada alrededor de la Luna.

 

Apolo 14

APOLO 14

Astronauta Edgar Mitchell

 

Lanzado el 31 de enero de 1971, el Apolo 14 fue un éxito a pesar de los problemas de acoplamiento y otros problemas técnicos que amenazaron el aterrizaje. La misión se jactó de imágenes de vídeo en color de la Luna, y de los primeros experimentos científicos de materiales en la Luna, durante sus dos EVAs.

Los astronautas de este tercer aterrizaje lunar tripulado fueron Alan Shepard, Stuart Roosa, y Edgar Mitchell. El módulo de aterrizaje tocó tierra a 50 metros de su punto de destino en el altiplano Fra Mauro. En su primer EVA desarrollaron un experimento de la composición del viento solar, el Laser Ranging Retro Reflector (LRRR) y el Paquete de Experimentos de la Superficie Lunar del Apolo (ALSEP). En la segunda EVA hicieron una exploración detallada de un pequeño cráter llamado Cráter del Cono. Experimentaron unos 3 km de recorrido en un terreno rocoso en la gravedad de la Luna, que es 1/6 de la Tierra.

Un mosáico del Cráter King

Después del despegue, estrellaron la etapa de ascenso lunar en la superficie lunar, entre los sismógrafos colocados por el Apolo 12 y el Apolo 14. Las señales sísmicas resultantes duraron una hora y media y fueron detectadas por los dos instrumentos.

 

El astronauta Edgar Mitchell aseguraba que los extraterrestres evitaron una guerra nuclear entre EE. UU y Rusia
MEP 13 DE AGOSTO DE 2015

Seres extraterrestres han contactado con los seres humanos en varias ocasiones, pero los gobiernos han ocultado la verdad durante más de 60 años. Esta sorprendente afirmación no procede de los teóricos de la conspiración, sino por algunos de los más importantes astronautas de todos los tiempos. Pero estas declaraciones van mucho más allá, al asegurar que la agencia espacial estadounidense había tenido contacto con seres mucho más pequeños que las personas.

Incluso el astronauta Scott Carpenter, uno de los siete astronautas del Proyecto Mercury, reveló que los astronautas humanos estaban constantemente “vigilados” por seres de otros mundos, además de corroborar el testimonio de uno de sus compañeros llamado Walter Schirra, quien fue el primer astronauta en usar una palabra clave para advertir de la presencia de ovnis mientras que se encontraban en el espacio. Sin embargo, la NASA siempre ha negado la existencia de ovnis y que haya ningún tipo de encubrimiento sobre vida extraterrestre en este planeta o en cualquier lugar del universo.

Pero las declaraciones de la NASA no han conseguido parar a Edgar Mitchell, el sexto hombre en pisar la Luna, que asegura que seres extraterrestres vinieron a la Tierra para detener una guerra nuclear entre Estados Unidos y Rusia. Y, por si fuera poco, también asegura que funcionarios de altos rangos militares fueron testigos de la aparición de naves de origen extraterrestre durante las pruebas nucleares a lo largo de la década de 1940 en los desolados desiertos White Sands de Nuevo México.

La mayor conspiración de todos los tiempos

El astronauta del Apolo XIV y el sexto hombre en pisar la Luna, Edgar Mitchell, ha pasado de ser una eminencia en la comunidad científica a ser un líder entre los creyentes en la existencia de vida extraterrestre inteligente en nuestro planeta. Mitchell habló con el Mirror Online sobre sus teorías, asegurando que oficiales militares vieron estas naves de origen extraterrestre mientras probaban armas nucleares en la década de 1940. Mitchell incluso facilitó la fecha específica en que los extraterrestres contactaron por primera vez con los seres humanos en los desiertos White Sands de Nuevo México: el encuentro tuvo lugar el 16 de julio de 1945.

“Usted no conoce la zona como yo. White Sands era un campo de pruebas para armas atómicas y los extraterrestres estaban interesados en eso”, comentó Mitchell. “Querían saber nuestras capacidades militares. Según mi propia experiencia de hablar con mucha gente me ha dejado claro que los extraterrestres estaban tratando de evitar una guerra nuclear y ayudar a crear la paz en la Tierra.”

Mitchell también señaló que otros oficiales militares que supervisaban las bases de misiles en todo el siglo 20, incluso en los momentos más tensos, corroboraron su versión de los hechos.

“He hablado con muchos oficiales de la Fuerza Aérea que trabajaban durante la Guerra Fría”, explicó Mitchell. “Me dijeron que los ovnis eran vistos con frecuencia por generales y en ocasiones desactivaban los misiles. Otros oficiales de bases en la costa del Pacífico me dijeron algunas pruebas de misiles fueron disparados con frecuencia por naves extraterrestres. Hubo mucha actividad en esos días.”

No es necesario decir que las declaraciones de Mitchell no han dejado indiferente a nadie, y el primero en comentarlas ha sido Nick Pope, el ex investigador de ovnis del Ministerio de Defensa británico, quien mantiene su postura escéptica sobre el tema.

“Edgar Mitchell es un hombre honorable y veraz, que he tenido el privilegio de conocer”, dijo Pope. “Pero hasta donde yo sé, la mayoría de su información sobre este tema no viene de sus propias experiencias, más bien a partir de cosas que han dicho otros. Es evidente que, por ser quien es, ha tenido acceso a personal del gobierno, militares y de la comunidad de inteligencia al más alto nivel y, comprensiblemente, no va a nombrar sus fuentes, por lo que no podemos tener la certeza de que estas personas estaban siendo sinceros con él, o tenían conocimiento de cualquier información clasificada sobre ovnis.”

Pope dijo que la idea de que los extraterrestres habían venido a la Tierra para advertir a la humanidad sobre nuestras formas destructivas forma parte del mundo de la ciencia ficción de la década de 1950.

“Es una buena idea, pero soy escéptico, ya que es casi exactamente la trama de la obra clásica de ciencia ficción del 1951 “Ultimátum a la Tierra”, continuó explicando Pope. “Ciertamente ha habido algunos avistamientos ovnis intrigantes cerca de las instalaciones nucleares, y alrededor de algunas bases militares, pero una explicación alternativa es que algunos de estos avistamientos son atribuibles a la actividad de espionaje que involucra aviones espías secretos. Teniendo en cuenta que el universo tiene aproximadamente 14 mil millones de años, si estamos siendo visitados, es poco probable que estemos tratando con una civilización avanzada, así que las historias de extraterrestres logrando desbaratar algunas de nuestras pruebas de armas nucleares son descabelladas. Lo más probable es que si están millones de años por delante de nosotros, podrían hacer lo que quisieran.”

Pero Pope no ha sido el único en desacreditar las declaraciones de Mitchell, la NASA también ha desmentido los comentarios de Mitchell.

“La NASA no busca ovnis. La NASA no está involucrada en ningún tipo de encubrimiento sobre vida extraterrestre en este planeta o en cualquier lugar en el universo. El Dr. Mitchell es un gran americano, pero no compartimos sus opiniones sobre este tema”, explicó la NASA a través del medio ingles Daily Mail Online.

Por su parte, los conspiranóicos aseguran que no es coincidencia que los extraterrestres se presentaran poco después de desarrollarse armas atómicas, ya que fue cuando los seres humanos se convirtieron en una amenaza para todo el universo.

Pero dejando aparte las teorías del núcleo más radical de los escépticos como Nick Pope o la de los conspiranóicos, la realidad es que Mitchell vuelve a abrir la caja de pandora, que demostraría la mayor conspiración de todos los tiempos. ¿Estás preparado para conocer la verdad?

  • Un mosáico del Cráter King

  • Los sismógrafos colocados por el Apolo 12 y el Apolo 14. Las señales sísmicas resultantes duraron una hora y media y fueron detectadas por los dos instrumentos.

Apolo 15

APOLO 15

Momento del despegue del APOLO 15

Lanzado el 26 de julio de 1971, el Apolo 15 tuvo una estancia de tres días en la superficie de la Luna y usó un rover lunar para recorrer una distancia de casi 28 km. En tres EVAs, se hicieron investigaciones geológicas más extensas. También hubo un EVA de espacio profundo.

Los astronautas del Apolo 15 fueron David R. Scott, J. Alfred Worden y James B. Irwin. Esta fue la primera de las tres misiones avanzadas del programa Apolo, y ofreció el uso del rover lunar por primera vez. Tuvieron que estudiar y probar un área en la región de Hadley-Apeninos. Recogieron muestras de los mares, de las tierras altas de los Apeninos, y de una zona a lo largo de Hadley Rille.



  • Lugar de Alunizaje del APOLO 15

  • Lander y Rover

  • Se desarrollaron una serie de experimentos sobre la superficie lunar.

  • Despues del Despegue

Apolo 16

APOLO 16

Lanzado el 16 de abril de 1972, el Apolo 16 fue un éxito a pesar de que hubo un mal funcionamiento de una parte del equipo de control, que acortó la estancia a tres días de la pretendida misión de cuatro días. Hubo tres EVAs lunares más una EVA de espacio profundo. Su misión fue investigar la superficie lunar en el área de las tierras altas de Descartes. Esta fue la única misión lunar dirigida al altiplano.

Los astronautas del Apolo 16 fueron John W. Young, Thomas K. Mattingly II y Charles M. Duke Jr.

  • Despegue del Apolo 16

  • El módulo de mando/servicio (CSM) sobre la superficie lunar.

  • El módulo Lunar del Apolo 16

Apolo 17

APOLO 17

Lanzado el 7 de diciembre de 1992, la misión Apolo 17 fue la última de las misiones Apolo. Fue la única misión con un científico (geólogo) a bordo. Hubo tres EVAs lunares y un EVA de espacio profundo.

Las imágenes y texto se han extraído de sitios de la NASA, que se pueden consultar para más detalles

 

  • Astronauta Harrison Schmitt durante la misión Apolo 17

  • El astronauta Harrison Schmitt y un peñasco durante la misión Apolo 17.

La Tierra desde el Apolo 17