"... acerca de la guerra de los Atlantes y de los Atenienses en el Atlántico, absolutamente no es toda según denominaciones alegóricas...." (Sromatum-Lib.V, Titus Flavius Clemente. III d.C.).

La Guerra entre los Atlantes y Los Griegos ¿verdad? o ¿simple teoría?

Esta hipótesis que ahora hallamos sustentada con esta interesante referencia de Clemente de Alejandría donde afirma que la guerra se produjo en el Atlántico, parece que también estuvo presente, posteriormente, en otro célebre autor cristiano, Cosmas Indicopleustes (VI d.C.), pues este autor afirma que los Atlantes lucharon contra Europa y Asia (“ellos hicieron la guerra a Europa y Asia”), pero que después “fueron conquistados por los Atenienses”...


Titus Flavius Clemente, fue uno de los llamados padres de la Iglesia (sanctorum patrum), fue un filósofo cristiano que escribió en los primeros siglos de la Era Cristiana. Fue el primer miembro de la Iglesia de Alejandría que adquirió celebridad, además de ser uno de los más destacados maestros de dicha ciudad. Nació a mediados del siglo II d.C., y se estima que murió entre los años 211 y 216 d.C.


Titus Flavius Clemente nació en Atenas, según narra el historiador Epifanio Escolástico (historiador del siglo VI), y para apoyar esta declaración, se ha demostrado que Clemente contaba con una gran habilidad para escribir en el antiguo Griego Clásico. Sin embargo, después marchó a Egipto, y allí fue donde alcanzó su celebridad.


Estamos ante un autor que nació en Atenas, como Platón, y conoce muy bien como leer el antiguo Griego Clásico, o sea, el idioma en que escribió Platón, y que además viaja a Egipto, donde reside la mayor parte de su vida y consigue ser uno de los intelectuales más destacados de su tiempo, y allí, en Egipto, realiza este breve, pero sin dudas revelador comentario acerca de la historia de la Atlántida de Platón.


Estos datos hacen que nos preguntemos si él pudo conocer alguna copia de los textos egipcios originales, o de algunas estelas, donde estaría escrita la historia de la Atlántida de Platón, como por ejemplo, las estelas egipcias que Crantor afirmaba que existían. En cualquier caso, esto es un misterio que quizá nunca podamos conocer; sin embargo parece bastante probable, puesto que él añade una afirmación novedosa que nadie antes, ni después, comentó, es decir, la afirmación de que la guerra entre atlantes y atenienses se produjo en el Atlántico, no el Mediterráneo como todos han creído hasta hoy. Y aunque a primera vista parece una afirmación absurda, en este artículo comprobaremos que no solo NO es absurda, sino que es coherente con la lectura correcta del texto del Timeo, contenido en los Diálogos de Platón, con independencia de que el hecho sea o no probable.


El centro del debate actualmente se muestra sobre el lugar exacto en que se produce la guerra entre los atlantes y los atenienses. Hay quienes sostienen que cuando se produjo el desastre sísmico, los atlantes y los atenienses estaban luchando en un lugar muy cercano al epicentro de los terremotos, ya que Platón describe la muerte de los Atenienses y el hundimiento de Atlantis en un mismo párrafo, lo que parecía sugerir que ambos sucesos ocurrieron al mismo tiempo.

 

Sin embargo, en el texto se usa la expresión "del mismo modo", o "igualmente", no "a la misma vez", que sería lo ideal, para poder sostener esta hipótesis de que ambos sucesos ocurrieron al mismo tiempo, o en el mismo momento, es decir, que el mismo terremoto que causó el hundimiento de Atlantis, sería el mismo que provocó la muerte de los guerreros atenienses. Aunque el texto realmente no permite esta conclusión, cuando comenzamos a debatir nuestras suposiciones o ejercicios imaginativos, los estudiosos proponen que entonces Atlantis debía estar muy cercana a Atenas, porque si no, sería imposible que ambos sucesos pudieran haber ocurrido y afectados por el mismo terremoto.


Ciertamente, la deducción es lógica, en el caso de que aceptáramos que es posible que ambos hechos hayan ocurrido al mismo tiempo o bien, por la misma catástrofe. Sin embargo, es probable que cuando ocurrió el desastre sísmico, los atenienses se hallaran muy cercanos a la ciudad de Atlantis, o incluso en la misma ciudad de Atlantis, luchando para derrotar a los Atlantes en una especie de golpe final, después de haber conquistado todas las colonias Atlantes del interior del Mediterráneo, y por supuesto, esta lucha final se estaba produciendo en la misma capital de Atlantis, o en un campo de batalla muy cercano, en el entorno de Gibraltar, puesto que Platón localizó la Atlántida "delante de la boca" (pro toustomatos) de los Pilares de Hércules, y esta localización es absolutamente exacta, y precisa, porque es reafirmada por Platón en dos ocasiones, y en una tercera cuando afirma que una de las diez regiones en que fue dividida la Atlantis Nêsos, era nombrada Gadeira, y llegaba hasta los Pilares de Hércules.


Así pues, en los tiempos finales, cuando los griegos ya estaban venciendo a los Atlantes en todas sus colonias del Mediterráneo, quizás ellos ya estaban peleando en la propia región principal de Atlantis. La historia está repleta de ejemplos de este tipo, es decir, primero una nación conquista a otra, después la nación conquistada, se enfrenta a la conquistadora, y comienza a ganar colonias y estados, hasta que consigue llegar a la propia capital de imperio colonizador, que es siempre la máxima meta de la venganza, y después llega hasta la capital de ese imperio, y en su misma ciudad, derrota finalmente al imperio colonizador.


La guerra entre atlantes y atenienses no se produjo en unos pocos días, sino en muchos años, por eso Platón cuando habla de estas guerras menciona a varios reyes atenienses implicados en ellas, desde Kekrops (1581 a.C.) hasta Erisikhthon y Erekhtheus (1506 a.C.), pero siempre antes de Theseus. Es decir, que estamos hablando de más de 80 años, aunque si aceptamos que se trata de Erechtheus II (1300 a.C.), entonces son casi 300 años.


Es lógico suponer que en tantos años, a medida que los griegos iban derrotando a los Atlantes, irían ganando colonias, poco a poco en dirección hacia los Pilares de Hércules, hasta alcanzar el centro del poder Atlante, por consiguiente, es posible que el gran terremoto con tsunami sorprendió a los griegos Atenienses en plena batalla con los Atlantes en la capital de Atlantis, justo cuando estaban intentando conquistar el último bastión de los Atlantes, o sea, su propia capital.


Así pues, en el Texto en griego del Timeo, Platón afirma, de manera muy precisa, que los Atenienses hicieron una gran hazaña, y esa gran proeza fue que ellos devolvieron la libertad a “todos” los pueblos del interior, desde los Pilares de Hércules, es decir, a todos los pueblos de Libia que habían sido colonizados hasta Egipto (desde los Pilares de Hércules, junto al Atlántico y junto a Gadeira), y a todos los pueblos de Europa, hasta la Thyrhenia y el Asia (Anatolia), que también habían sido colonizados por los Atlantes. Así pues, fue junto al ahora estrecho de Gibraltar, donde los guerreros de Atenas “perecieron”, "edu kata têsgês", o literalmente, fueron “sepultados bajo tierra”.


Entonces, no fue en Atenas, ni en un lugar cercano a Atenas, sino en el último bastión del imperio Atlante, que solamente pudo ser en la misma área de Gibraltar, o Gadeira, pues ellos ya habían antes rescatado la libertad de todos los pueblos del interior de los Pilares, los del Mediterráneo. Si Atlantis es localizada de manera muy precisa en el Atlántico Pelagus, “delante de la boca” (pro toustómatos)de los Pilares de Hércules, y con una región denominada Gadeira, es evidente que el territoriode Atlantis tuvo que haber sido la misma península Ibérica más una parte que se sumergió y parte también de Maourousia, actual Marruecos.


Con lo anterior, podemos concluir que la civilización atlante, no poseía, como lo marcan los mitos fantásticos, la tecnología suficiente como para superar las fuerzas bélicas de culturas como la ateniense, ubicada en el tiempo dentro de la “edad de bronce”. Asimismo, Platón tampoco habla de ningún tipo de fuerza sobrenatural o ventaja armamentistas por parte de esta cultura, lo que nos lleva a concluir que eran una civilización avanzada, pero dentro de los márgenes de la época; lo demás, parece ser solo un mito.


Sin lugar a dudas, resulta fascinante descubrir como todavía quedan muchos misterios por desvelar sobre la tradición manuscrita dela Atlántida, sin embargo, conforme pasa el tiempo, los arqueólogos e historiadores van quitándoles la etiqueta de mito, cambiándola por la de: “una posible realidad”.

*Síntesis del artículo publicado en 2005 por el Investigador Georgeos Díaz-Montexano