La Fuente del Salto del Agua


Localizada en medio de un frenético cruce de avenidas, y dando nombre a una estación de metro cercana, la Fuente de Salto del Agua es un refinado ejemplo escultórico de la época virreinal y un vestigio de tiempos pasados en medio del ajetreo capitalino.

Construida como parte de las obras de acueducto de Santa Fe y Chapultepec, uno de los cuales abastecían de agua a la Ciudad de México durante la época virreinal, la Fuente del Salto del Agua se localizaba al final de dicho acueducto en el sitio que ocupa actualmente y que era uno de los puntos desde donde se abastecía del vital líquido del acueducto a la población de la capital virreinal.

Fuente del salto del Agua con el Acueducto que venia desde el manantial de Chapultepec

La Fuente del Salto del Agua fue proyectada por el arquitecto Ignacio Castera durante los últimos años del periodo colonial. La fuente es un conjunto realizado en cantera conformado por un volumen rectangular cuya fachada oriental se encuentra engalanada por un retablo escultórico  desde del cual brota el agua para luego depositarse en una tina frontal. Es esta fachada el elemento más destacado del conjunto. Dicha fachada, de exuberante carácter barroco se encuentra enmarcada por dos pilares con almohadillado en sus extremos y dos serpenteantes columnas salomónicas que a su vez enmarcan un conjunto escultórico central.

 

Castillo de Chapultepec al fondo y el acueducto que llevaba el agua de su manantial a la fuente del Salto del Agua

Este monumento podría considerarse un intento del artífice de una crear una expresión monumental de que reflejase la identidad mestiza novohispana.

 

En la fuente son notables las referencias a símbolos de la cultura del país: al centro de la composición un águila envuelve el escudo de armas de la Ciudad de México bordeado con pencas de nopal y que aparece engalanado con una corona; en la parte de arriba, una mujer europea y una mujer indígena toman alegremente agua de un chorro petrificado que brota de una copa que sirve de remate superior al monumento.

 

Cual si se tratase un manantial, el agua brota desde 7 surtidores, 5 de los chorros de agua de la fuente surgen de las bocas de delfines de cantera y los otros dos chorros de agua brotan por debajo de los puentes del escudo de armas de la ciudad. Debajo de esos dos chorros el agua reposa brevemente en una gran concha antes de rebosar el contenedor y bañar a las tres figuras humanas que reposan sobre las cabezas de los delfines cual si estuvieran a punto de zarpar en travesía.

 

Tras décadas de prestar servicio a los habitantes de la ciudad, la llegada del sistema de tuberías de agua potable puso fin a su papel como espacio público. La fuente así dejó de ser el sitio de referencia que alguna vez fue y quedó aislada de su entorno en un camellón. Seriamente deteriorada para la década de 1960, la fuente original fue reubicada en el Museo Nacional del Virreinato en Tepotzotlán, sustituyéndose por una copia fidedigna en el lugar original.

  

La presencia de este monumento dio nombre a la estación Salto del Agua quedando integrada al imaginario gráfico de este sistema de transporte.

 

La Fuente del Salto del Agua puede apreciarse en la esquina de Arcos de Belén y Eje Central Lázaro Cárdenas.

 

Reproducción en pintura de la Fuente del Salto del Agua