La Teoría de las Geoproto Civilizaciones (GPC) Parte 4
del libro La Prehistoria Jamás contada©
de la Teoría de la existencia de Geoproto Civilizaciones©
de Roberto Zetina

Los grafitos de Lussac-les-Chateaux en Francia

En los grafitos de Lussac-les-Chateaux en Francia descubiertos en 1937 de hace más de 15,000 años “oficialmente” aparecen dinosaurios, hombres, mujeres y niños que visten como nosotros, con vestimentas, calzado, sombreros y lentes, sin embargo, para la historia oficial, los dinosaurios no solo nunca convivieron con los humanos sino que además resultan impensables tales comodidades para los humanos hace 15,000 años

Se pueden ver en el Museo del Hombre de París, pero al parecer, sólo cierta parte de ellas. Se cuenta que no están a la vista las pinturas más transgresoras, y de ahí que sólo haya podido encontrar la del diplodocus en internet.

Los rostros más antiguos del mundo habían sido hallados en una cueva de Lussac–les–Chateaux, Francia; 15,000 años de antigüedad testimoniaban cómo era el aspecto y la vestimenta de los “hombres de las cavernas”. Grande fue el asombro del círculo científico internacional cuando, en 2002, se confirmara que los rostros retratados en la caverna de La Marche no eran falsificaciones contemporáneas, sino registros históricos oficiales que indicaban sin lugar a dudas que los hombres de las cavernas no poseían el arraigado estereotipo de  pieles sobre el torso y pelo enmarañado que los antropólogos modernos nos habían acostumbrado a imaginar, sino que más bien parecían corresponder con perfectos ejemplares de ciudadanos medioevales, de pelo corto, barba rasurada y prendas de vestir confeccionadas al cuerpo.

Paradójicamente, los grabados de La Marche no fueron descubiertos cinco años atrás, sino que el escepticismo científico los ponderó al olvido durante más de seis décadas desde que el científico francés León Pencard los hubiera descubierto y estudiado durante cinco años desde 1937.

Estas pinturas son muy difíciles de entender. A veces, sobre los dibujos, varios objetos se superponen. Sin embargo, para los arqueólogos, estos dibujos tienen un significado particular. En la caverna de La Marche, uno puede encontrar pinturas impresionantes de leones, de osos, de antílopes, de caballos, y 155 retratos humanos. Es realmente difícil asociar a los hombres de los retratos siguientes con el hombre primitivo debido a su sorprendente parecido con los hombres de los retratos modernos. En su libro “Iconographie Humaine de La Magdalénienne” publicado en 1940, el Sr. León Pencard describe con todo detalle los retratos de personas que descubrió sobre hojas de pizarra. Sin embargo, dado que los estilos artísticos utilizados sobre estos frescos de piedra se asemejan a los estilos del arte moderno, la sociedad concluyó que eran realizadas por artistas de nuestro tiempo y no por artistas prehistóricos. 60 años después del descubrimiento, los arqueólogos reconsideraron este concepto.

“Ya era tiempo de reevaluar la validez de estos dibujos” asevera el investigador Michael Rappenglueck de la Universidad de Munich; “fueron totalmente ignorados por la ciencia moderna”. Sin embargo, gran parte del tesoro cultural (quizás la mayoría) se perdió debido a la erosión de la roca con el tiempo y a las técnicas usadas por los arqueólogos antiguos en el piso de la caverna. Entre los más asombrosos ejemplos del desarrollo de la civilización “prehistórica” encontrados en las cuevas de Lussac–les–Chateaux, se destacan los detalles de gente con ropa a la medida, sombreros, capas y botas, barba y bigotes perfectamente rasurados. Inclusive, algunos detalles tales como caballeros montados y hombres y mujeres perfectamente vestidos al estilo moderno, no pueden dejar de inquietar a los más dogmáticos antropólogos y arqueólogos actuales que abogan por una edad de piedra un poco más “cromañones”…