La Teoría de las Geoproto Civilizaciones (GPC) Parte 6
del libro La Prehistoria Jamás contada©
de la Teoría de la existencia de Geoproto Civilizaciones©
de Roberto Zetina

Cráneos de Paracas, Perú de 3,000 años de antigüedad.

Brien Forester, revisando uno de estos cráneos

A cuatro horas en coche al sur de Lima, Perú, se encuentra la península de Paracas, parte de la cual es una reserva ecológica, donde existe una gran variedad de especies animales. Por lo tanto, parece ser un lugar muy habitable tanto para seres humanos o razas de origen extraterrestre. Este enigmático lugar fue el lugar escogido por el arqueólogo peruano Julio Tello, quien realizó una gran cantidad de investigaciones y excavaciones en esta área en 1928.

Él descubrió un gran cementerio donde cada tumba contenía toda una familia, cada uno adornado y envuelto en varias capas muy estilizadas, con tejidos coloridos de algodón. Pero, los hallazgos más sorprendentes fueron los cráneos, algunos de ellos enormemente alargados. Según los registros oficiales, Tello encontró más de 300 cráneos alargados, datados en unos 3.000 años de antigüedad. Rápidamente la ciencia dio nombre a este fenómeno, conocido como “dolicocefalia”. La teoría científica para estos cráneos que presentaban esta condición era por el resultado de la práctica de la unión de la cabeza, un proceso que se conoce como la deformación craneal.

Pero parece ser que la teoría ofrecida por la ciencia ahora no tiene del todo fundamento, para variar. El análisis de ADN de uno de los cráneos alargados encontrados en Paracas, Perú, ha puesto de manifiesto que es posible que no se trate de seres humanos, sino de una especie completamente nueva o de origen extraterrestre, según el asistente de dirección del Museo de Paracas Brien Foerster.

 

¿Una nueva especie o seres extraterrestres?

Foerster, quien también dirige su propia compañía turística en el Perú y es autor de 11 libros sobre la historia antigua, dijo que un genetista analizó las muestras de uno de los cráneos, el cual contenía ADN mutado que no coincide con la información genética del ADN en GenBank, una base de datos de secuencias de acceso libre de todos los datos genéticos conocidos en el mundo. El genetista, que por ahora quiere permanecer en el anonimato, le dijo a Foerster:

“Tenía ADNmt (ADN mitocondrial) con mutaciones desconocidas en cualquier ser humano, primate, o animal que se conozca hasta el momento, pero algunos fragmentos que pude secuenciar esta muestra indican que estas mutaciones son de una nueva criatura humana como un pariente muy distante del Homo sapiens, los neandertales y los homínidos de Denisova”, dijo el genetista. “No estoy seguro de que ni siquiera formen parte del árbol evolutivo conocido, incluso podría tratarse de origen extraterrestre.”

Según Foerster, el genetista que ha realizado la investigación, que al parecer trabaja para el gobierno de los EE.UU., está dispuesto a salir públicamente, pero primero desea que las pruebas demuestren la teoría concluyente. Como hemos comentado anteriormente, la ciencia siempre ha defendido la teoría de que los cráneos alargados debido a la deformación craneal, por lo que la cabeza ha sido atada o aplanada con el fin de lograr la forma inusual, sin embargo Foerster no cree que este sea el caso de los cráneos de Paracas.

“A partir de la investigación de doctores expertos, dijeron que se puede alterar la forma del cráneo pero no se puede aumentar el tamaño del cráneo. El cráneo está predeterminado genéticamente para tener un cierto volumen”, dijo Forester.

La mayoría de los cráneos alargados son producto de deformaciones. Es decir, a los bebes se les alteraba la forma del cráneo para que obtuvieran esa apariencia craneal alargada. Sin embargo, hemos encontrado otros cráneos cuya capacidad craneal, es decir el volumen interno del cráneo, es 25% más grande que el volumen interno del cráneo de un humano promedio. Es decir, se puede alterar la forma del cráneo pero no se puede incrementar la capacidad craneal. 

Comparación con un cráneo humano normal

Algunos de los cráneos alargados analizados por Brien Foerster. Arriba izquierda, un cráneo humano compuesto de tres placas. Abajo derecha, un cráneo alargado de un habitante del antiguo Perú que extrañamente presenta solo dos placas craneales. Las otras dos imágenes muestran dos extraños orificios encontrados en la parte de atrás de un cráneo alargado. Estos pequeños orificios no existen en un cráneo humano. (Fotos cortesía de Brien Foerster)

Alan Brain: De alguna manera, ¿Puma Punku habría sido entonces una especie de fábrica construida por extraterrestres con un propósito que aún desconocemos? 

Brien Foerster: Es una teoría posible. Probablemente, el propósito fue procesar oro y otros metales. Cerca a la región en la que se encuentra Puma Punku hay muchos minerales como oro, plata y cobre. Además, parece que en el pasado un rio fue desviado hacia la zona de Tiahuanaco y Puma Punku, y justamente para procesar este tipo de metales se necesita agua. Por eso, mi teoría es que unos seres antiguos procesaron metales en este lugar y cuando dejaron de usarlo, simplemente se fueron y lo abandonaron. Luego otras culturas adoptaron el área. 

Alan Brain: Esto coincide con las teorías de Zecharia Sitchin, quien afirma que Tiahuanaco y Puma Punku fueron centros de explotación minera de los dioses sumerios llamados los Anunnaki, y también coincide con las investigaciones de Arthur Posnanky (1873-1946), quien descubrió cuevas que según su teoría fueron usadas para extraer minerales y quien sostuvo que Tiahuanaco tiene más de 15,000 años de antigüedad. 

Brien Foerster: Arthur Posnansky fue un brillante investigador boliviano y un hombre muy inteligente. Por supuesto, los académicos trataron de destruir su carrera inmediatamente porque él estaba pensando fueran de los marcos preestablecidos, fuera del paradigma y estaba destruyendo la reputación y el medio de subsistencia de los arqueólogos convencionales. Posnansky contempló profundamente a los restos arqueológicos de Tiahuanaco y Puma Punku. Yo aplaudo a Arthur Posnansky por su trabajo. 

Arthur Posnanky (1873-1946) determinó, a través de estudios arqueoastronómicos, que Tiahuanaco tenía una antiguedad de 15,000 años. 

Alan Brain:  ¿Por qué crees que es tan difícil que es un historiador convencional o un académico acepte este tipo de teorías? 

Brien Foerster: Es difícil porque sus carreras están basadas en el hecho de pensar de una manera específica y sus profesores les han enseñado de una manera específica. Entonces, cualquier cambio radical como otorgarle a Puma Punku una antigüedad de más de 10,000 años, en lugar de la visión tradicional que le otorga 2,000 o 3,000 años, pone en riesgo a muchas de estos historiadores que han desarrollado sus carreras dentro de la visión tradicional y esto los asusta, mucho más si se empieza a desarrollar la evidencia que apoya estos cambios radicales. 

Existe el sistema de revisión por pares que es lo que los científicos deben hacer pero yo creo que, en algunos casos, existen acuerdos sobre lo que se puede decir o no decir sobre, por ejemplo, la historia. Cualquiera que trate de salirse de lo acordado es automáticamente ridiculizado y algunas carreras han sido destruidas de esta manera. 

Arthur Posnanky

Otro de los puntos a tener en cuenta es el color rojizo-marrón del antiguo pueblo de Paracas y su altura inusual que no es típica de la región, por lo que Foerster piensa que es posible que estas personas emigraron desde otra parte del mundo, posiblemente, de Georgia, donde se han encontrado otros cráneos alargados datados en 2.000 años de antigüedad. Para concluir, Foerster dijo que su intención es simplemente encontrar la verdad en cuanto al “origen de esos seres”.

Hay otras características físicas como que estos cráneos pesan 25% más de lo que pesa el cráneo de un humano promedio. Además, algunos de estos cráneos tienen dos agujeros en la parte de atrás que parecen haber sido utilizados como punto de entrada por el sistema nervioso o el sistema sanguíneo. Estos agujeros no se encuentran en un cráneo humano “normal”. (ver foto de abajo) 

Las investigaciones con estos cráneos alargados sugieren que existió una raza antigua de humanos que no eran homo sapiens sapiens como nosotros pero que eran muy cercanos a nosotros genéticamente y que gracias a esa similitud genética eran capaces de mezclarse con humanos normales. Con el tiempo, la población de esta raza de seres que tenían el cráneo alargado desapareció o se extinguió y por eso es que, hoy en día, ya no vemos ninguno de ellos. 

En opinión de Forester  estos cráneos alargados pertenecen a los descendientes de esta raza o civilización perdida de constructores megalíticos. 

Es como que unos seres llegaron a la zona de Tiahuanaco, construyeron estas estructuras encontradas en Puma Punku y utilizaron el lugar como una especie de fábrica para posteriormente abandonarlo. Luego, otra cultura llegó y utilizó las estructuras de piedra para otros propósitos. 

Cráneos de Paracas, Perú