El origen de las canicas

Si bien no se conoce el verdadero origen de las canicas, su origen aparentemente se remonta hasta el Antiguo Egipto y la Roma Precristiana. En efecto, se han encontrado canicas presentes en la tumba de un niño egipcio de alrededor del año 3000 a.C. En Creta, por su parte, los niños jugaban con canicas construidas a partir de materiales preciosos. En la Antigua Roma era un juego infantil cuya popularidad se extendió hasta la Edad Media. 

Historia 

Hablar de la historia de las canicas es como realizar un trabajo de rescate de la tradición oral de las canicas, un juego cuya influencia cultural fue determinante como medio de identidad social y aún se conserva en la memoria de las generaciones de los años treinta, cuarenta, cincuenta y hasta sesenta.

El origen de la palabra canica proviene del germano knicher (bola con la juegan los niños). En Sudamérica se conocen como bolitas y en el Altiplano mexicano como cuirias o cuicas. En Nayarit las llaman pichas, en Sonora Catotas. Cada país y cada región les da un nombre diferente.

Las canicas se han yo en todo el mundo prácticamente desde el hombre descubrió un guijarro redondo podía rodar. Se han encontrado pequeñas pelotas de barro de la Edad de Piedra; los niños egipcios y romanos las jugaban, según auto que se encuentran en el Museo Británico, al igual que los pequeños europeos de la Edad Media. En Frankfurt, Alemania, hay un museo de canicas y en Australia aún se realizan torneos nacionales.

En México, en el mural de Tepantitla, en Teotihuacan, se aprecia un grupo humano jugando con bolitas; sin embargo, en Latinoamérica el juego como tal es de origen español. En los romances de Delgadina, de los siglos XVII y XVIII se cantaba: “A los tres días de encerrada/se asomó en otra ventana/ adonde estaba su hermano/ bolitas de oro jugaba”.

Las canicas

Una canica es una pequeña esfera de vidrio, alabastro, cerámica, arcilla o metal que se utiliza en diversos juegos infantiles. También se denomina así a algunos juegos en los que se utilizan las canicas. Estos juegos son prácticamente universales, y aunque existen muchas variantes, la esencia es casi siempre la misma: lanzar una o varias canicas para intentar aproximarse a otras o a agujeros objetivo. Cuando se gana una mano se suelen tomar las canicas del otro jugador o de los jugadores contrarios

Clasificación

Las canicas se clasifican de acuerdo con el material de su elaboración, su tamaño y sus características. Pueden ser de barro, de piedra y de vidrio. Entre los jugadores era muy apreciado el tirito o ponche, opaco y de un solo color, que por ser de vidrio más sólido podía cascar a las otras canicas. Las agüitas eran las de un solo color, transparente. El perico es una canica blanca con líneas onduladas de colores que asemeja el plumaje de esa ave. Las ágatasdestacaban por su valor y su belleza con tenues líneas de color dentro de la esfera transparente. Competía con la ágata el diablito de color rojo, que muy pocos jugadores podían poseer.

 Las canicas más aptas para el juego medían 1.5 cm, pero había más pequeñas y otras de mayor tamaño llamadas bombonas, toninas, tamalonas, bombochas, macalotas o caniconas. El terreno de juego debía ser de preferencia plano, sobre tierra compactada y en espacios abiertos. La mano que iba a tirar debía permanecer firmemente en la tierra, aunque también se podía tirar estando el jugador de pie. 

Las maneras más comunes de tirar eran de huesito, sosteniendo la canica entre la falange del pulgar doblado y la parte de la huella del índice, y de uñita: colocando la canica entre la uña del pulgar y el hueco formado por la curva del índice. Este último tiro era propio de las niñas. Los niños consideraban su tirito como un amuleto y lo elegían cuidadosamente tomando en cuenta su tersura y su facilidad para deslizarse.

Juegos

El hoyito, la rueda y el cocol o rombo son las principales variantes del juego de canicas. En el primero se traza una línea de salida y a los tres o cinco metros de distancia se hace el hoyito, se designa el orden de los jugadores (puede ser uno o en pareja) y se tira la canica contra la de un contrario (lo mata) hasta meter la propia al hoyito.

La rueda o círculo se jugaba colocando varias canicas dentro de una circunferencia, o bien todas en el centro. El objetivo era sacar las canicas de los contrincantes desde la línea de salida, estas canicas pasaban a ser propiedad del ganador que era quien mantenia su tirito sin que quedara dentro del círculo.

El cocol o rombo era marcado en el piso por el niño más apto para hacerlo. Las canicas se ponían en el perímetro de la figura y el tiro se hacía desde la raya; no se podían sacar las canicas de los otros jugadores de un solo tiro, sino de tres. Las jugadas están explicadas a grandes rasgos, aunque todas ellas tienen diversos grados de dificultad y los jugadores utilizan un lenguaje específico en el momento del juego. Hay otras modalidades de jugar canicas como el óvalo, el cuadrado, la tortuga, el banqueteado, etc.

Las maneras más comunes de tirar eran de huesito, sosteniendo la canica entre la falange del pulgar doblado y la parte de la huella del índice, y de uñita: colocando la canica entre la uña del pulgar y el hueco formado por la curva del índice. Este último tiro era propio de las niñas. Los niños consideraban su tirito como un amuleto y lo elegían cuidadosamente tomando en cuenta su tersura y su facilidad para deslizarse.