De acuerdo a la mitología Hindú ¿qué son las Vimanas?

Concepción de una Rukma Vimana

Dibujo descriptivo de una Rukma Vimana

Rukma Vimana. Detalle de un corte

Componentes interiores de una Rumka Vimana

Shakuna Vimana

Shakira Vimana vista en planta

Sundara Vimana

Sundara Vimana corte transversal

Tripura Vimana

Descripción de los componentes de una Vimana

El Vimana es una mítica máquina voladora hinduista, descrita en la antigua literatura de la India. Se pueden encontrar referencias sobre este artefacto ―incluso su utilización en asuntos de guerra― en textos hinduistas antiguos.

Podía volar por los aires hasta otros planetas. En las páginas del Ramaiana ―gran poema épico hinduista del siglo III a. C. atribuido el poeta Valmiki― se encuentran alusiones a carros voladores que habrían sido utilizados en el curso de las guerras entre los dioses del panteón hinduista.

El demonio Rávana poseía un pushpaka (vimana de flores) con el que podía volar.

Mientras se iban desarrollando estas cosas, Rama, el Kakutsida, le dijo a Vibhishana: «Ocúpate de procurarme un pronto regreso a mi ciudad. El camino a Ayodhyá es muy difícil de recorrer». A lo que respondió Vibhishana: «Hijo de monarca de la Tierra, yo cuidaré que te conduzcan a tu ciudad. Hay un carro llamado pushpaka, carro incomparable, resplandeciente como el Sol y que marcha por sí mismo. Montado sobre ese carro, él te conducirá sin inquietud hasta Aiodhiá. Tras estas palabras Vibhishana llamó urgentemente al carro parecido al Sol, acompañado por su hermano y por la ilustre videhana, encendida de rubor. El raghuida, ya montado, le dijo a Sugriva: «Apresúrate a subir en el carro con tus generales, Sugriva. Sube también con tus ministros, Vibhishana, monarca de los rakshasas. Al instante, Sugriva con los reyes de los simios, y Vibhishana con sus ministros, llenos de alegría, montaron en el gran carro pushpaka. Cuando todos estuvieron embarcados, Rama ordenó al vehículo que partiese y el incomparable carro de Kuvera se elevó hacia el mismo seno de los cielos. El carro volaba como una gran nube empujada por los vientos. Desde allí paseando su mirada por doquier, el guerrero descendiente de Raghú, dijo a Sita la mithiliana, la del rostro bello como el astro de la noche: «Mira, ya veo el palacio de mi madre... ¡Ayodhyá! ¡Inclínate ante ella, Sita, mi videhana, hete aquí de regreso!». Apenas la muchedumbre, presurosa, les vio llegar como un segundo sol y con tan rápida marcha, el aire fue rasgado con potentes gritos de alegría, lanzados por ancianos, mujeres y niños. Todos gritaban: «¡Aquí está Rama!». Bharata, pasando de la tristeza a la alegría, se acercó, con las manos juntas y honró a Rama: «Sé bienvenido», pronunció, con el respeto que le merecía su hermano. Pero éste se apresuró a alzarlo, lo apretó contra su pecho y lo estrechó entre sus brazos con alegría.


He aquí que existe una gran cantidad de literatura al rededor de estas máquinas voladoras, e incluso se ha sugerido que el motor era accionado por mercurio líquido, ya que además de sus propiaedades para auto nivelarse por la propiedad de los fluidos, al ser un metal puede electro magnetizarse logrando con esto la anti gravedad, en fin son un montón de conjeturas pero alimentan la imaginación de muchísimas personas, les muestro a continuación, algunas de las concepciones de estas Vimanas