Los misterios de las piezas arqueológicas de Ojuelos, Jalisco

En el caso de Ojuelos personalmente tuve la oportunidad de ir a esa ciudad de Jalisco y literalmente buscar estas piezas ya que las mismas no están en exhibición, afortunadamente de manera muy rápida tuvimos acceso a unas pequeñas piezas, proporcionadas por sus dueños para que las pudiéramos fotografiar. Lo interesante aquí es que como se menciona en este artículo los propietarios o personas que resguardan estos objetos los han ofrecido de manera libre para que se les hagan toda clase de pruebas y mostrar que son objetos reales de una gran antigüedad lo han hecho tanto al INAH como a instituciones en el extranjero, la única condición es no perder la custodia en ningún momento de estas piezas.

Como es de suponer el INAH no ha querido entrar a un análisis serio por considerar que son falsificaciones o que por tratarse de piedras la datación de Carbono-14 (C14), no es posible hacerse, sin embargo, existen otras técnicas no tan confiables que estudian la pátina que el tiempo va dejando en las hendiduras de las tallas, de tal manera que puede intentarse dar una datación no tan precisa como el C14, pero aun así no se ha querido hacer.

Tal vez la razón es más de fondo, cualquier investigador que sea considerado serio, arriesgaría mucho de su prestigio al aceptar que estas piezas rompen en datación y en lo que expresan de lo supuesto hasta ahora sobre las culturas antiguas de Mesoamérica ya que aparentemente estas son más antiguas de lo que se ha supuesto.

La verdad es difícil pensar que son falsificaciones ya que sus guardianes no pretenden venderlas y sí desean que se les hagan todos los estudios que sean necesarios para comprobar su autenticidad.

En la charla que sostuvimos con una de las personas que custodian estas piezas nos dijo literalmente “Si el INAH considera que son falsas es su problema yo vi sacar muchas de estas piezas mientras arábamos la tierra”, ¿a quien le interesaría estar fabricando estas piezas si casi todas se han hallado por casualidad trabajando la tierra?

En fin, he aquí algunas de estas piezas que tuve en mis manos y que me asombra ver la calidad del tallado y en una en especial aparece una escritura realmente desconocida hasta la fecha.

Detalle de la Escritura Extraña

La escritura YI de Origen Tibetano-Birmano

Despues de haber revisado del orden de unos 130 lenguas antiguas, encontré esta escritura llamada YI, que se asume tiene al menos 1,500 años de antiguedad lo que ubica estas piezas cercanas a la era Teotihucana y tal vez Olmeca, la gran pregunta es, ¿cómo estos simbolos o escritura llegó de tan lejos, si se supone que los primeros americanos llegaron por el estrecho de Bering en la glaciación desde 40,000 años AP a 11,000 años AP, entonces como es que la escritura es de solo hace 1,500 años AP. 

Aqui les muestro la gran variedad de símbolos con un parecido sorprendente a los de la pieza que tuve en mis manos y es probable que haya tenido alguna evolución entre un lugar de nacimiento y otro muchos miles de kilometros lejos de su origen y separada por un inmenso océano, juzguenlo ustedes mismos.

Escritura YI

En ojuelos Jalisco se han encontrado vestigios de una cultura aún desconocida

Esta es una coleccion privada que se inició con los primeros hallazgo en 1955 y que la familia Hernández creó una fundación llamada Nahui Olli, en donde por décadas han acumulado un número de objetos prehispánicos de una civilizacion mesoamericana aún no identificada pero que aparentemente tuvo contacto con seres de otros mundos, la evidencia es impresionante, aunque aún no ha sido validada, pero está siendo ya investigada por expertos de nuestro país y extranjeros para intentar comprobar su autenticidad, sin embargo, les dejo algunas fotos para que ustedes juzguen

Otro Artículo sobre el mismo tema es el siguiente:

Las Piezas de Ojuelos, Extraterrestres en el Pasado Publicado en 2 de febrero de 2015, por Alex Pellejero en Arqueología, ciencia, Colaboradores, Cultura antigua, extraterrestre, Genética, ovni, ovnis y extraterrestres 

¿Anunnakis?

La historia debería ser reescrita y eso queda cada vez más patente con la cantidad de nuevos descubrimientos arqueológicos y científicos que se vienen dando a lo largo de la última década.

A pesar de que siempre se intente ridiculizar o tachar de falsos (que a veces hay que hacerlo) a algunos objetos, lo que queda claro es que no se puede hacer con todos, ya que en este caso la evidencia es tan abrumadora que se escapa de las manos de la ciencia más ortodoxa.

Ya sabemos que cuando se realizan investigaciones con vestigios (objetos, artefactos, rocas, herramientas) siempre intentamos ver ambas caras de la moneda, indagando de la forma más profunda para poder esclarecer si se trata de un objeto real o un “fake” más dentro de este mundillo de sobreinformación que nos esclaviza.

Y hemos de decir que en este caso, después de una larga investigación se ha llegado a la conclusión de que las piezas de Ojuelos son completamente reales, y a continuación les vamos a explicar por qué. Pero primero vamos a ver de qué se tratan estas extraordinarias piezas.

Las Piezas de Ojuelos

Son unas piezas en las que podemos encontrar figuras talladas, objetos con incrustaciones y fantásticos dibujos.

Estas piedras, mediante análisis científicos han sido datadas alrededor de unos 10,000 años de antigüedad.

A primera vista lo que (obviamente) más nos llama la atención son los dibujos trazados en donde se pueden apreciar claramente naves espaciales, lo que vienen a ser los típicos platillos volantes de los que nos hablaban los indios Hopi en sus leyendas y que ellos calificaban como discos luminosos.

También se observan una gran cantidad de seres dispares a los humanos, con ojos rasgados y alargados cráneos. Algo muy curioso ya que recientemente se ha estado hablando sobre estos seres de cráneo alargado que supuestamente llevan conviviendo con nosotros desde antes de la Edad de Hielo.

También vemos otras representaciones de seres humanos con un estilo Azteca-Maya divisando e interactuando con estas naves espaciales.

Además se aprecian algunos seres similares a reptiles y con escamas, algo que también se relaciona con las ancestrales leyendas de los indios Hopi y las tribus Cherokee que se referían a estos seres que descendieron como los Kachina, que traducido vendría a significar algo como Los Hermanos Serpiente.

El calendario Maya, mujeres embarazadas y ofrendas de bebés hacia estás naves también están presentes en dichas piedras, algo que inevitablemente nos hace recordar a esa cantidad de relatos de leyendas antiguas como contactados actuales nos comentan temas de apareamiento e hibridación con seres de otros planetas.

Bueno, habiendo descrito ya las características que poseen estas piezas, que no son unas pocas, sino que hacen una batería de más de 300 cada una diferente a otra, vamos a pasar al análisis de éstas y la explicación de por qué muchos pensamos que son reales.

Estas piezas se han encontrado en la localidad de Ojuelos en Jalisco (México) y desde hace unos 50-60 años diversas familias de este lugar las han ido coleccionando y guardando como oro en paño.

Hasta que en el año 2013 saltaba esta extravagante noticia que daba a conocer las extrañas piezas.

Es normal que al ver los dibujos y demás mucha gente pueda pensar que han sido talladas “recientemente” para exponerse posteriormente, pero mi opinión es que no, y para explicarlo vamos a hacer un llamamiento a la lógica.

Si observamos dichos dibujos podemos apreciar cómo tienen hendiduras y en algunos trozos estás mellados, pero si nos fijamos con detenimiento en las líneas del dibujo podemos ver cómo éstas pasan por debajo de estas muestras u pequeños fragmentos rotos, es decir, aparentemente los dibujos fueron hechos anteriormente a las pequeñas mellas.

Y claro, si las familias las han estado guardando a buen recaudo no se comprende que estos trocitos rotos hayan sido ocasionados a lo largo de estos 50-60 años que se vienen guardando. Por lo que pensamos que se ve claramente como son pedacitos rotos de hace quizás milenios y no de unos cuantos años hacia acá.

Otras cosas en las que me he fijado para llegar a la conclusión de que realmente estas figuras son reales es en sus incrustaciones.

Podemos observar también figuras de naves o cabezas alargadas que poseen incrustaciones, incrustaciones de oro, zafiro y otros elementos preciosos que se aprecia perfectamente que son incrustaciones hechas hace como mínimo 3,000 años, típicas de los mayas y aztecas.

Por lo tanto, aquí ya no estamos hablando de simples dibujos que cualquiera con tiempo libre e imaginación puede plasmar en una roca, estamos hablando de figuras con forma de naves espaciales y cabezas alargadas con incrustaciones milenarias.

Es decir, no coincide que sean piezas hechas recientemente debido a sus características.

También se han hecho análisis químicos de dichas piezas y se han llegados a diversas conclusiones haciendo también observaciones:

OBSERVACIONES

Ambas muestras presentan manchas de coloración rojiza y de acuerdo al análisis semi-cuantitativo, nos hace pensar en el empleo de una arcilla rica en fierro y cocida en atmósfera oxidante.

“Las pérdidas al fuego” como lo indica el análisis son superiores al 15% y considerando que estas pérdidas se efectuaron a 845°C nos permite darnos una idea que la cochura fue efectuada a menor temperatura, podríamos pensar que la “quema” se realizó directamente en un horno abierto a una temperatura entre 650 - 750 ºC; este es el modo en que se cocía la cerámica primitiva.

La baja presencia de CaO en ambas piezas implica el uso de tierras naturales, exentas de cal o de muy poca proporción lo que facilita el uso de barnices, no obstante, el uso de barnices requiere temperaturas entre 800° y 900°C.

El uso de óxido de Zinc se emplea comúnmente como modificador excelente de los colores, sirve para la obtención de cubiertas cristalizadas de gres o porcelana y en conjunto con el Ag2O le da un acabado metálico.

CONCLUSIONES

Basándonos únicamente en la interpretación de lo único con que contamos, el análisis químico, podemos inferir que la persona que elaboro las piezas no conocía el proceso de cubiertas y esmaltes como es conocido actualmente, por lo cual las características no coinciden al 100% con algún tipo de esmalte de la actualidad, podríamos pensar que usaron en la composición principios de la cerámica de gres pero a una temperatura inferior lo cual cambia por completo el acabado.

Las cubiertas o esmaltes de gres dan buenos resultados con atmósferas oxidantes o reductoras, generalmente utilizan al iniciar una atmósfera reductora y al término una atmosfera neutra u oxidante, en las piezas evaluadas se utilizó atmosfera oxidante.

Considerando que el análisis es semi-cuantitativo y la cantidad empleada en el análisis fue muy pequeña no se puede descartar que algún componente no haya sido evaluado, lo cual afectaría la interpretación.

Es decir, se han llegado a conclusiones que no explican al 100% su verdadero origen y creación, algo que no pasaría si fuesen piezas hechas durante el siglo XX.

Otro aspecto que todavía no se ha podido comprobar son los trazos de los dibujos. A pesar de haber sido expuestas a diversos análisis químicos no se puede explicar de qué forma ni con qué herramienta se han realizado estos dibujos.

Algo que nos recuerda bastante a esas extrañas rocas de Puma Punku y sus más que perfectos tallados que superan incluso a las sierras mecánicas con filo de diamante.

Haciendo un pequeño paréntesis me gustaría que nos fijásemos en algo con lo que se ha topado haciendo el análisis de las piedras.

Continuando con el tema, si hay algo que de verdad me ha hecho confiar en la veracidad de estas piedras ha sido la plena disposición de Pablo Enrique García Sánchez y César Felipe Leiva que son los miembros pioneros de la asociación Nahui-Ollin, una asociación encargada de expandir tanto la información de la piezas de Ojuelos sino como de informar de noticias relacionadas con nuevos descubrimientos en la zona de Jalisco.

Y si digo que estas dos personas nos han hecho confiar plenamente es porque han estado haciendo pequeños documentales propios, aportaciones en pequeñas radios y poco conocidos programas de internet explicando el tema de las piezas sin recibir compensación alguna, y los más importante, repitiendo una y otra vez que absolutamente todas las piezas halladas están a plena disposición de la comunidad científica para que sean sometidas a los análisis necesarios y se demuestre que son completamente verdaderas.

Y la verdad es que ese gesto dice mucho de la confianza que tienen depositadas en la autenticidad de las piezas.

Está claro que hemos sido visitados en un pasado remoto por seres más avanzados e inteligencias superiores. Seguramente nuestro ADN está directamente relacionado con el suyo.

Las pruebas y evidencias están ahí y sólo hay que abrir los ojos, apartar a un lado los prejuicios que nos ha implantado la sociedad e indagar y buscar, porque el que busca encuentra

Ojuelos, Jalisco